28.9 C
España
viernes, 4 abril, 2025

PUBLICIDAD

Inicio Blog Página 24

Rúcula

La rúcula es una planta aromática, condimentaria y una fuente de hierro, fibras y vitaminas A, K, B, B9 y C a la que se le atribuyen propiedades desintoxitantes, estimulantes, antiescorbúticas, antianémica, revitalizante, digestiva, antioxidante y diurética. Uno de esos vegetales que en épocas ya lejanas ayudaban a prevenir el escorbuto, enfermedad provocada por la falta de determinados principios vitamínicos en la alimentación.

Actualmente la encontramos en las secciones de frutas y hortalizas de las tiendas y centros comerciales ya sean envasadas solas o formando parte de diferentes ensaladas elaboradas. Así, sus hojas son un ingrediente habitual en ensaladas, mezcladas con lechuga, escarola, canónigos, cebollas, tomates,… incluso aderezando diferentes platos como por ejemplo la pizza. Sus flores también se pueden tomar en ensaladas, sopas y pasta. Además, sus semillas se llegan a utilizar para la elaboración de vinagretas, como germinados e incluso para aromatizar aceites (los hay muy populares como el conocido aceite de Jamba o Tamira).

Flores de Eruca sativa

Eruca sativa

Se le conoce popularmente como rúcula, su nombre científico es Eruca sativa Mill y pertenece a la familia Crucíferas o Brasicáceas. A esta familia pertenecen numerosas plantas con sabor ligeramente picante, como la mostaza (Brassica nigra), la berza (Brassica oleracea) o los berros (Nasturitum officinale) por ejemplo. Es originaria del sur de Europa y Asia.

La Eruca sativa es una planta herbácea anual de crecimiento erecto y de escasa altura. Sus hojas crecen en forma de roseta, son de color verde y más o menos segmentadas o lobuladas según la variedad, teniendo todas ellas en común un margen más o menos irregular e incluso en algunos casos hasta dentadas. Son levemente carnosas y poco pubescentes. Para degustar mejor su sabor, aroma (debido a la presencia de glucosinolatos) y textura se consumen preferentemente en estado juvenil, variando su tamaño según el tiempo de la planta y época del año, llegando a alcanzar los 25 centímetros de largo o más.

La floración se produce en primavera. Sus flores pueden ser de color blanco o amarillento, tienen 4 pétalos y se desarrollan agrupando racimos sobre un tallo floral que puede alcanzar los 90 centímetros de altura.

Una vez fecundadas producen unos frutos alargados llamados técnicamente silicuas, terminan en una especie de pico y son de aspecto seco. Cuando maduran se abren y muestran en su interior sus semillas de color ocre y ligeramente aplanadas.

Cultivo de la rúcula

Cultivo de la rúcula

El cultivo de la rúcula puede realizarse para el aprovechamiento de sus hojas, flores y semillas. Podemos destacar que durante muchos años su consumo se basó en la recolección de plantas de rúcula silvestres, promoviéndose su cultivo sobre todo a partir de la década de los 90 para aprovechan fundamentalmente sus hojas dado su característico sabor picante y amargo que comenzaba a ser reconocido y demandado por el consumidor y la ‘alta cocina’. Su cultivo se ha visto incrementado notablemente durante estos últimos años.

El cultivo de la rúcula tiene varias modalidades, principalmente marcadas por el sistema de recolección y posterior manipulación de las hojas tras su recolección:

  • Cultivo de la rúcula al aire libre para recolección de hojas, flores y semillas. Este se inicia con su siembra directa durante los meses de marzo a octubre. Se cultiva en líneas dejando una separación de unos 20 centímetros entre plantas y unos 30 entre hileras. La recolección se suele realizar de forma manual con varios pases a lo largo de su cultivo, salvo en el caso de obtención de semilla que se centra al finalizar el mismo.
  • Cultivo de la rúcula al aire libre para la recolección mecanizada de sus hojas. Se siembra durante la misma época cálida del año, sobre tablas de cultivo planas y bien niveladas, con mayor densidad de siembra/plantación (unos 5 cm entre plantas) y distribuida su siembra a voleo. Una vez germinadas y en estado de plantas jóvenes se les da varias siegas recolectando sus jóvenes y tiernas hojas.
  • Cultivo de la rúcula en invernadero para la recolección mecanizada de sus hojas. Se siembra durante todo el año ya que en invernadero se aplica calefacción durante los meses más fríos del año. También se realiza sobre el mismo tipo de tablas de cultivo (planas y bien niveladas) e incluso con mayor densidad de siembra/plantación y distribuyendo su semilla a voleo. También se les da varias siegas recolectando sus jóvenes y tiernas hojas.

La semilla puede obtenerse fácilmente recolectando los frutos antes de que se abran naturalmente y en todos los casos se aconseja enterrar la semilla a un centímetro de profundidad, realizar un riego y mantener el terreno húmedo hasta la germinación total. Las temperaturas óptimas de germinación son de 25 a 27°C. Una vez germinadas requiere riegos regulares para mantener cierta humedad durante todo el ciclo de cultivo, sobre todo desde primavera a otoño. En estas condiciones de humedad la germinación se produce a los 10 ó 14 días.

Cultivo de la rúcula

La temperatura ideal de cultivo es entre los 15 y 25ºC. La duración del cultivo, comprendido desde la siembra hasta la recolección en el caso de sus semillas es de unos cuatro meses. Para sus hojas, ya se pueden comenzar a realizar los primeros cortes sobre los dos meses.

Para el cultivo de la rúcula al aire libre debemos tener muy presente sus necesidades de clima y suelo. Es una planta de clima templado y por lo tanto requiere temperaturas suaves, teniendo su desarrollo óptimo en terrenos soleados. Pero ojo, el exceso de sol le confiere un mayor sabor amargo a sus hojas y favorecen la floración. Por ello, desde mayo a agosto es conveniente buscar para su cultivo lugares más sombríos. También debemos tener presente que el frío intenso impide el desarrollo de la planta por lo que si queremos cultivarla durante el invierno debemos recurrir a su cultivo bajo invernadero y con calefacción.

En cuanto al tipo de suelos requiere preferentemente los de tipo calcáreo, permeables (con buen drenaje) y ricos en materia orgánica.

Durante su cultivo realizaremos fertilizaciones equilibradas con un buen aporte de nitrógeno sin excederse ya que debemos favorecer el desarrollo foliar pero con cierta turgencia para evitar problemas de enfermedades. Otras labores culturales a realizar son la eliminación de malas hierbas, también llamadas escardas, y remover el terreno periódicamente para facilitar la aireación.

En cuanto a plagas y enfermedades, si el riego, el abonado y la densidad de cultivo es la correcta no suelen aparecer de forma alarmante, recordemos que su cultivo dura pocos meses. Pero de aparecer, la plaga más habitual es el pulgón y las enfermedades más comunes serán la roya y el oídio.

Aunque no tiene relación directa con las plagas y enfermedades de la rúcula, sí la tiene de forma indirecta. Nos referimos a la rotación o asociación de cultivos en un mismo terreno. Así, deberemos evitar cultivar la rúcula en el mismo terreno con plantas de la misma familia como por ejemplo las coles, los nabos o los rábanos. En cambio le favorece su asociación con otros cultivos del tipo berenjenas, lechugas, tomates o pimientos por ejemplo. También se recomienda cultivar entre líneas de rúcula algunas lechugas para suavizar su sabor y disminuir su sabor amargo.

Hojas de rúcula

Variedades de rúcula

Como hemos avanzado hay varias especies englobadas dentro del grupo de las rúculas comerciales: la Eruca sativa, la Diplotaxis tenuifolia y la Diplotaxis muralis. Estas dos últimas, también conocidas como ‘jaramago’ de hoja más lanceolada y un sabor amargo con un toque picante de menor intensidad que el de la rúcula (Eruca sativa). Todas ellas se amparan bajo la denominación de ‘hierbas digestivas’.

A partir de aquí, las empresas genetistas comenzaron durante la década de los 90 lo que se denomina programas de mejoras varietales, con el que mediante hibridaciones y mejoras de genotipos han dado como fruto la puesta en el mercado de un importante número de nuevas variedades.

Así, empresas como Semillas Tozer puso en 2004 la variedad de rúcula Voyager, siendo una de las más comerciales en aquel momento. Esta variedad de rúcula combina excelente uniformidad, rendimiento y sabor, con un crecimiento vertical, lo que facilita su cosecha. Desde entonces se ha continuado lanzando clases superiores de rúcula silvestre; con mejores cualidades agronómicas, de fácil cosecha y atractivas al consumidor.

Las variedades más recientes han ido orientadas a mejorar su resistencia al mildiu, el oídium, a la reducción de su espigado, al aumentado de su fortaleza, formas y colores de hojas atractivas, desarrollo foliar más rápido, etc.

A continuación nombramos a modo de ejemplo algunas variedades de rúcula presentes en el mercado:

  • Dragon’s Tongue. Con exclusivas venas coloradas.
  • Wildfire. Aporta un sabor significativamente más picante que las clases estándar.
  • Selección de Tozer de Rúcula Salvaje. Variedad más vigorosa, más uniforme y es más erguida que algunas otras variedades estándar.
  • Voyager. Más lenta al espigado o subida a flor, tiene hojas más gruesas y de color verde Oscuro. Tiene un sabor, descrito como “dulce con un golpe picante”.
  • Rúcula Selvática Selección Enza. Vigor de planta medio tolerante al espigado, hoja dentada de color verde oscuro, gran sabor y alto rendimiento, para recolecciones de inicio de otoño a final de primavera y apta para cultivo al aire libre e invernadero.
  • Rúcula común. Variedad robusta de rápido crecimiento, hojas redondeadas, de color verde medio. De buen rendimiento de hoja en fresco y con un ciclo de cultivo de 4 a 6 semanas.
  • Rúcula común de hoja serrada. Variedad de hoja lobulada de color verde medio y con sabor algo más suave. Buen rendimiento de hoja en fresco con un ciclo de cultivo de 4 a 5 semanas.
  • Wild rocket. De crecimiento medio y desarrollo erecto. Hoja oscura de sabor intenso. Más lenta que otras variedades a espigar.

Otras variedades existentes en el mercado son Bellezia, Grazia, Letizia, Prudenzia, Tanazia, Tricia,…

Hojas de rúcula

Recolección de la rúcula

La recolección de la rúcula puede realizarse de forma manual o mecanizada. Este último caso es el más utilizado para la industria de las ensaladas envasadas.

Lo habitual es realizar la cosecha de sus hojas antes de que se desarrolle el tallo floral ya que tienen mejor sabor. En el caso de utilizar las hojas más jóvenes se realizan pases periódicos aprovechando cada momento de sus brotaciones. En este caso el corte de sus hojas se realiza sobre el nivel del suelo y se pueden realizar entre 5 y 7 cortes al año con intervalos de 10 a 20 días.

También está la modalidad de manojo, como también se realiza con la espinaca. En tal caso se arrancan las plantas cuando el tamaño de su follaje es el adecuado, se lavan sus raíces y se atan varias plantitas conformando manojos.

Una misma variedad puede resultar de sabor más amargo o no según la época del año en la que se cultive: en general resulta más amarga durante su cultivo en pleno verano.

Con respecto a la cosecha de sus flores se realiza durante los meses de abril y mayo o agosto y septiembre. Y si se recolectan sus semillas debemos tener la precaución de hacerlo poco antes de que maduren para que no se abran los frutos y se dispersen.

Se prefieren las hojas pequeñas con un tamaño comprendido entre los 8 y 10 centímetros de largo y por supuesto frescas. Para la conservación de las hojas y flores de las rúcula podemos mantenerla durante varios días en el frigorífico y para ello se recomienda su conservación en frío a unos 0ºC y con un 95 a 100% de humedad relativa.

Cómo germinar las semillas de rúcula

Es sabido que prácticamente todos los germinados son muy nutritivos y diuréticos. El beneficio de sus propiedades como germinado está comprobado. A continuación os indicamos unos pequeños pasos para germinar semillas de rúcula con éxito:

  • Cogemos la cantidad de semilla que deseemos.
  • Ponemos en remojo estas semillas durante 5 ó 6 minutos en un vaso de agua.
  • Preparamos y llenamos de agua un recipiente germinador.
  • Distribuimos las semillas húmedas sobre la rejilla y los tapamos.
  • A partir de ahí iremos pulverizando con agua mineral (sin cloro) varias veces al día.
  • Los brotes comenzarán a germinar a los cinco o seis días y ya están listos.
  • Si nos brotan demasiados a la vez, aunque lo ideal es comerlos al momento, los brotes ya cortados los podemos mantener hasta diez días en la nevera.

Cultivo de la rúcula

Curiosidades de la rúcula

Este tipo de hortaliza de hoja para fines culinarios se le conoce bajo tres especies: Eruca sativa, Diplotaxis tenuifolia y Diplotaxis muralis. A su vez a ellas se les refieren con otros nombres populares como son oruga, ruqueta, arúgula, rocket, argula, eruca, jaramago, etc.

En la Europa mediterránea, la rúcula ha sido cultivada como verdura desde la época romana, siendo considerada un afrodisíaco. Sin embargo, no ha sido hasta principios de 1990 cuando ha sido cultivada a gran escala y sometida a investigación científica. Hasta esa fecha siempre ha sido recolectada en su estado salvaje.

La rúcula es un tipo de cultivo muy indicado para los huertos urbanos ya sea en macetas o mesas de cultivo. Es muy rústica, crece de forma rápida y aguanta bastante bien los errores de cultivo.

¿Sabías que la Rúcula es una de las verduras más completas para cuidar de tu salud? Y lo es porque además de ser beneficiosa para nuestro sistema cardiovascular también tiene propiedades anticancerígenas. La rúcula contiene una sustancia llamada glucosinolato, que según los expertos es muy efectiva en la lucha contra determinados tipos de cáncer como por ejemplo el de páncreas, el de mama o el colorrectal (el que se origina en el colon o el recto).

También destaca su importante lucha contra el envejecimiento. Esta planta posee un gran poder desintoxicante al igual que otras verduras como la col y el brócoli. Su alto contenido en ácido fólico y vitamina B influye en que el cerebro no envejezca prematuramente así como contribuir a evitar posibles inflamaciones repetitivas.

Importancia de los microorganismos para el suelo

Los microorganismos: aliados de las plantas frente a los efectos del cambio climático y otros estreses abióticos.

Actualmente, la preocupación sobre los efectos que el cambio climático está empezando a tener en distintas regiones cultivables del planeta está aumentando a todos los niveles. De este modo, dado que estos efectos han comenzado a notarse, debemos tomar conciencia y empezar a actuar de forma consecuente con esta nueva realidad. Es importante contribuir a la disminución de los efectos del cambio climático modificando hábitos y moviéndonos hacia prácticas agrícolas más limpias. También es fundamental buscar herramientas y soluciones que ayuden a afrontar las condiciones adversas de los cultivos a las que se enfrentará la agricultura del mañana, para lo cual, es crucial aumentar los esfuerzos y recursos en investigación.

En relación con esta importante problemática, Floresyplantas.net entrevista a Noemí Herrero Asensio, quien nos acerca del transcendental papel que los microorganismos podrían desempeñar en un futuro como aliados de las plantas en su lucha contra los efectos del cambio climático y otros estreses abióticos. Noemí Herrero Asensio es Doctora en Microbiología y Genética por la Universidad de Salamanca y cuenta con una amplia trayectoria investigadora a nivel nacional e internacional. Ha realizado estancias predoctorales en el Imperial College de Londres, y trabajado como investigadora en prestigiosas instituciones como el Instituto Agrario de San Michele All’Adige en Italia y la Academia de las Ciencias de la República Checa. Noemí ha centrado sus investigaciones principalmente en el estudio de microorganismos con potencial para su uso en agricultura, como los hongos entomopatógenos y los hongos endofíticos. Adicionalmente, el estudio de los virus que infectan a estos hongos ha ocupado también gran parte de sus estudios.

Noemi Herrero Asensio

En la actualidad, Noemí desempeña el cargo de directora del departamento de I+D+i de Grupo Agrotecnología, empresa dedicada desde 1997 al desarrollo, producción y comercialización de productos innovadores para la agricultura. Hay que destacar que la empresa Grupo Agrotecnología se integró en AEFA en el año 2004, participando durante todo este tiempo de forma activa en ella y como ejemplo desde 2012 Enrique Riquelme, CEO de Grupo Agrotecnología, desempeña el cargo de secretario al frente de esta Asociación.

¿Qué significado tiene en la actualidad el cambio climático para la agricultura mundial?

A día de hoy, estamos empezando a tomar conciencia de los efectos que el cambio climático puede llegar a tener en un futuro sobre nuestros cultivos. Esto se debe en gran parte a que un importante número de agricultores está sufriendo en sus explotaciones los efectos devastadores de este cambio climático. Nuestra imparable emisión de gases a la atmósfera está provocando que se incremente la temperatura del planeta. Esta subida de temperaturas está teniendo consecuencias nefastas, como el deshielo de los polos, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, así como la modificación de las estaciones climáticas.

Las previsiones de la comunidad científica no son muy alentadoras, y si no bajamos el ritmo, el cambio climático, unido al aumento de la población mundial, supondrá una amenaza a la seguridad alimentaria en todas partes. La agricultura es extremadamente sensible a este cambio, así, a modo de ejemplo, se prevé que en 2050 más del 50% de las zonas cultivables del planeta estarán afectadas por fuertes problemas de sequía. Por ello, es crucial el empleo de prácticas agrícolas más limpias y también la búsqueda de nuevas herramientas que ayuden a las plantas a tolerar las nuevas condiciones de cultivo a las que estarán sometidas.

Importancia de los microorganismos para el suelo

¿Con qué herramientas contamos en este momento para paliar los efectos de este cambio climático en la agricultura?

Como ya he comentado, una de las peores consecuencias del cambio climático es la falta de agua. Si bien, existen otros estreses abióticos a los que las plantas pueden estar sometidas a lo largo de su ciclo de vida y que se ven acentuados en mayor o menor medida por el cambio climático, hablamos de temperaturas extremas, salinidad, cambios en el pH, riadas, heladas, elevados índices de UV o metales pesados.

Actualmente, para combatir los problemas de sequía nuestra agricultura cuenta con distintas herramientas culturales, como la gestión sostenible del riego, la adecuación de cultivos a las condiciones de humedad disponible, la alternancia y diversificación de cultivos, los periodos de barbecho, la construcción de diques, etc. También existen productos en el mercado con efecto osmoprotector, formulados a base a extractos de algas, glicina betaína, hidrolizados proteicos o azúcares que ayudan a equilibrar el balance hídrico celular.

Otra de las herramientas con la que cuenta nuestra agricultura, es la relacionada con la obtención de variedades de plantas resistentes a distintos estreses abióticos como la sequía, salinidad, etc. Estas variedades pueden ser conseguidas mediante técnicas tradicionales de breeding, a través del desarrollo de variedades transgénicas o mediante técnicas más punteras de edición génica. Por otro lado, también se está dedicando gran cantidad de recursos a la investigación para la creación de bioestimulantes con base microbiana, que protejan a los cultivos frente a la falta de agua y otros estreses abióticos. La idea final es conseguir una tecnología que sea respetuosa con el medio ambiente y rentable. Parece ser que los microorganismos podrían ser esta tecnología.

Importancia de los microorganismos para el suelo

¿En qué medida los microorganismos pueden ayudar a nuestros cultivos a hacer frente a distintos estreses abióticos?

La mayor parte de las investigaciones disponibles en esta línea han sido desarrolladas durante las dos últimas décadas. Así, en 2009 se acuñó el término IST (del inglés “Induced Systemic Tolerance”) o tolerancia sistémica inducida, para designar a los cambios inducidos en las plantas por rizobacterias promotoras del crecimiento (PGPRs), los cuales van a desencadenar un aumento de tolerancia frente a estreses abióticos en estas plantas.

Los microorganismos constituyen una importante parte del suelo, de manera que aquellos suelos colonizados con un mayor número de microorganismos y una mayor diversidad de estos van a ser suelos más sanos y más compatibles con nuestros cultivos. Estos microorganismos van a estar involucrados tanto en la descomposición de la materia orgánica como en la solubilización de nutrientes, haciéndolos disponibles para la planta y contribuyendo fuertemente a su nutrición. No obstante, esta actividad no es uniforme en el suelo, sino que está concentrada en la región que rodea a la raíz o rizosfera. Esto se debe a que la planta a través de los exudados que expulsa por sus raíces va a reclutar a distintas especies de microorganismos que le proporcionan ayuda, según sus necesidades nutricionales o de protección frente a situaciones de estrés abiótico o biótico. De este modo, la explotación de los microorganismos para desarrollar estrategias que ayuden a conseguir el máximo de nuestros cultivos parece inmediata. Por ello, el conocimiento de este diálogo planta-microorganismo y de los mecanismos por los que los microorganismos generan tolerancia en las plantas frente a estreses abióticos, es fundamental.

¿Qué tipo de microorganismos pueden ayudar a nuestros cultivos a hacer frente a los estreses abióticos?

Existen estudios que demuestran que, prácticamente, dentro de todos los grupos de microorganismos que son susceptibles de colonizar el suelo de manera natural, hay cepas que tienen capacidades como inductores de tolerancia frente a estreses abióticos en distintos tipos de cultivos. Así, existen rizobacterias promotoras del crecimiento (PGPRs) con estas capacidades, y también bacterias endofíticas o actinobacterias. En el caso de los hongos, se ha comprobado que diversas especies de micorrizas arbusculares tienen la capacidad de inducir tolerancia a algunos de los principales estreses abióticos a los que los cultivos están sometidos, como la sequía, salinidad, temperaturas extremas… Lo mismo ha sido observado para diversas especies de hongos endofíticos.

Importancia de los microorganismos para el suelo

¿Cuál es el mecanismo de acción de estos microorganismos?

Es imposible generalizar a la hora de hablar de un mecanismo de acción único por el que los microorganismos inducen tolerancia a diversos estreses abióticos en la planta. Ni siquiera entre especies similares los mecanismos van a ser los mismos. De hecho, en muchos casos se sabe que ciertas especies de microorganismos son capaces de inducir tolerancias, pero se desconoce totalmente el mecanismo por el que se llega a estos resultados.

La mayor parte de estreses abióticos afectan a las plantas en varios niveles, aunque normalmente este estrés va asociado a la producción de especies reactivas del oxígeno, las cuales van a afectar negativamente a la planta, produciendo daño celular, toxicidad metabólica, inhibición de la fotosíntesis o cambios en los niveles hormonales. De acuerdo con esto, los mecanismos que van a seguir algunos microorganismos a la hora de frenar estos efectos negativos van a ser variados: actuando a nivel hormonal, contribuyendo a la acumulación de metabolitos protectores en las plantas, a través de mecanismos antioxidantes, ayudando a aumentar la toma de nutrientes en la planta o favoreciendo la homeostasis iónica.

¿Podrías ilustrarnos con algún ejemplo que refleje algunos de estos mecanismos de acción?

A nivel hormonal, se sabe que algunas bacterias son capaces de inducir en la planta el aumento de la producción de ciertas hormonas. Este es el caso de distintas especies bacterianas capaces de inducir la síntesis de auxinas en plantas bajo estrés hídrico. Las auxinas están implicadas en la producción de raíces laterales, de este modo, estos microorganismos contribuyen a un cambio en la morfología radicular de la planta que va a ser más compatible con situaciones de estrés hídrico. Si bien, en otras ocasiones son directamente las bacterias las que van a producir estas hormonas.

Otras cepas bacterianas van a ser productoras de ACC deaminasa o bien, van a inducir la producción de esta enzima en planta. La deaminasa va a degradar al precursor del etileno, bajando así los niveles de esta hormona en las plantas. Esta bajada en los niveles de etileno va a contribuir a la eliminación de los efectos deletéreos de esta hormona cuando es producida en exceso ante una situación de estrés en las plantas.

Algunos metabolitos como, glicina betaína, ciertos aminoácidos y proteínas o poliaminas van a acumularse por lo general en plantas que muestran cierta tolerancia al estrés hídrico y salino. En concreto, la acumulación de prolina ayuda a la estabilización de estructuras subcelulares como membranas y proteínas. Además, la prolina también es capaz de secuestrar radicales libres y tamponar el potencial redox celular. De este modo, se conocen cepas bacterianas y micorrizas que son capaces de inducir la acumulación de prolina y otros metabolitos protectores ante condiciones de estrés, induciendo así tolerancia en la planta.

Por otro lado, algunas cepas bacterianas son capaces de inducir la síntesis de enzimas antioxidantes en plantas sometidas a estreses abióticos. Estas enzimas, entre las que se encuentran la superóxido dismutasa (SOD), la catalasa (CAT) o la peroxidasa (POX), van a ayudar a bajar los niveles de especies reactivas del oxígeno, disminuyendo así los efectos nocivos que estas especies tienen en plantas estresadas.

Importancia de los microorganismos para el suelo

¿Cuál es el peso que la formulación tiene en la producción de bioestimulantes con base microbiana?

La bioformulación, como tal consiste en el tipo de preparado o carrier en el que microorganismos vivos o latentes son suministrados sobre el objetivo, que puede ser una planta o el suelo. Este preparado o bioformulado va a permitir un fácil manejo, un periodo de almacenamiento más o menos largo y una buena efectividad del producto final. De este modo, la tecnología del bioinoculante va a depender básicamente de dos factores, el tipo de cepa microbiana y la formulación del inóculo. No obstante, los últimos avances en bioformulación han hecho que las tecnologías desarrolladas en esta línea puedan adaptarse sin muchos cambios a casi cualquier tipo de cepa microbiana. Si bien, aún son escasos los recursos destinados a la investigación de estas bioformulaciones, a pesar de su papel central en la obtención de una tecnología de inóculo exitosa.

¿Qué tipo de bioformulados existen?

Los bioformulados van a variar según el tipo de carrier utilizado en su preparación. Estos carriers pueden ser sólidos o líquidos, y van a poder incluir osmoprotectores, agentes adherentes, nutrientes, etc., que aseguren la calidad de los inoculantes microbianos, lo cual va a radicar principalmente en el número de células viables presentes en el inóculo.

En un inicio, se desarrollaron exclusivamente bioformulados sólidos. Hay una multitud de carriers empleados en la elaboración de estos inóculos sólidos: suelos (turba, carbón, arcillas, etc.), desechos vegetales, materiales inertes (vermiculita, perlita, perlas de alginato, etc.). En cuanto a las formulaciones líquidas, que fueron desarrolladas con posterioridad, son típicamente acuosas, con base a aceites o productos basados en polímeros. Existen formulados líquidos que no solo están compuestos a base de microorganismos y sus nutrientes, sino que además llevan incorporados protectores celulares especiales y/o aditivos que promueven la viabilidad celular durante el almacenamiento del producto y después de su aplicación en semillas o directamente al suelo.

Y una vez conseguidos ¿cómo se aplican los bioformulados de forma efectiva en el campo?

Evidentemente elegir y conseguir el bioformulado correcto constituyen los principales factores para asegurar el éxito del bioestimulante final. Si bien, hacerlo llegar de una forma efectiva al campo a través de un método de aplicación adecuado, es otro importante reto. Así, los bioformulados sólidos o líquidos pueden aplicarse en campo de formas muy diversas: tratamiento de semillas, aplicación al suelo, mojado de raíces, aplicación de tipo foliar, etc. Estas aplicaciones dependerán enormemente del tipo de microorganismo presente en el formulado y del tipo de cultivo sobre el que se aplicará.

Ahora bien, una vez que el inóculo está presente en el suelo o planta objetivo, tendrá que hacer frente a la microbiota nativa, llegando a competir con ella o desarrollando sinergias. De estas relaciones microbianas, dependerá en cierta medida que los microorganismos puedan desarrollar su función y, por tanto, que el bioestimulante agrícola sea efectivo en el campo. En este paso serán cruciales las características genéticas y fenotípicas de los microorganismos presentes en el inóculo.

Importancia de los microorganismos para el suelo

¿Y cómo se encuadran estos bioestimulantes con base microbiana dentro de la legislación actual?

Recientemente se ha publicado el RD 999/2017, por el que se modifica el Real Decreto 506/2013, sobre productos fertilizantes. Este RD, en su Anexo I, Grupo 4 (Otros abonos y productos especiales), incluye nuevos tipos de productos fertilizantes que incorporan microorganismos cuya acción es facilitar la disponibilidad de nutrientes para la planta.

Las acciones de los microorganismos regulados bajo este RD 999/2017, serán siempre del tipo: ayudan al incremento de la cosecha; disminuyen las necesidades de aportar nutrientes; mejoran la calidad de la cosecha; mejoran la resistencia de la cosecha a estrés abiótico (sequía, heladas, calor, etc.); ayudan a adelantar la cosecha; favorecen el enraizamiento. Por lo tanto, según la nueva normativa, el uso de microorganismos es perfectamente compatible con la elaboración de productos que protejan a los cultivos frente a diversos estreses abióticos.

Además, estamos a la espera de la aprobación de un Reglamento Europeo, relativo a los productos Fertilizantes y Bioestimulantes agrícolas, previsiblemente en 2020. Este Reglamento también regulará el uso de microorganismos o sus partes, en los productos fertilizantes y bioestimulantes.

¿Qué lugar ocupan los productos con base microbiana dentro del mercado global de insumos agrícolas? ¿Cuáles son las perspectivas de futuro?

Los productos con base microbiana tienen un relevante papel dentro del panorama biológico mundial. En referencia al mercado de los biofertilizantes destacan los fijadores de nitrógeno como grupo principal. Los productos usados para mejorar la absorción de nutrientes del suelo, como solubilizadores de P2O5 y otros solubilizadores específicos, así como los hongos micorrícicos, también formarían parte significativa de los biofertilizantes.

En cuanto al mercado de los biopesticidas, las bacterias seguidas de los hongos abarcan la mayor parte del mismo, un 90%. Las predicciones son alentadoras, se prevé que el 58% de los biopesticidas en el 2020 esté basado en microorganismos, seguido de un 30% basado en bioquímicos y el 13% en macroorganismos. En 2015 la línea de productos con base microbiana alcanzó un mercado de 1,4 billones de dólares, en el 2020, se estima que alcance los 3 billones y en el 2025, supere los 6,7 billones de dólares.

Aphelandra squarrosa, Afelandra

Conocida popularmente como Afelandra, «planta cebra o zebra« y «Añilillo«, la Aphelandra squarrosa es una planta tropical arbustiva originaria de Brasil (Minas Gerais, Pernambuco, Rio de Janeiro y Sao Paulo) donde vive en el húmedo sotobosque. Muy estimada por la belleza de sus hojas, pertenece a la familia Acanthaceae que comprende unas 200 especies distintas, originarias de las zonas tropicales de América central y meridional, en particular de zonas del México meridional, del sur de la Argentina y el Norte del Brasil.

La Aphelandra squarrosa es un arbusto siempreverde erecto, compacto, que en la naturaleza puede superar los dos metros de altura, pero que en las plantas cultivadas en macetas para interiores raramente supera los 50 cm, con tallos carnosos y hojas simples, opuestas, oblongo-elípticas con margen entero y ápice acuminado, largas 20-30 cm y anchas 8-10 cm, de color verde oscuro con nervaduras blanco marfil, coriáceas y brillantes superiormente.

Las hojas de la Aphelandra squarrosa son de un hermoso color verde intenso y brillante que contrasta con las vetas blancas de los nervios bastante pronunciadas en el haz y de color verde claro en el envés. Florece a finales de primavera y verano con unas vistosas inflorescencias terminales erectas, de 6 a 15 cm de largo, acompañada a veces de dos espigas laterales más cortas, constituidas por una espiga formada de brácteas estrechamente imbricadas obovado-cuneiformes con ápice acuminado, textura similar al papel, de color amarillo, persistentes por 1-2 meses. Las brácteas sostienen a las flores con corola tubular bilabiada, larga 3,5-5cm, con labio superior bilobado y labio inferior trilobado, de color amarillo, con duración de algunos días. Los frutos son cápsulas dehiscentes oblongas, de 0,6-0,8 cm de largo, conteniendo 4 semillas.

Flores de Aphelandra squarrosa

En su hábitat natural la Aphelandra squarrosa goza de una elevada humedad durante todo el año, por lo que lo ideal es que la planta se ubique en un lugar muy luminoso pero que no reciba el sol directo y que esté protegida de las corrientes de aire y de fuentes de calor ya que pueden provocarle la caída de las hojas. Requiere elevadas temperaturas, superiores a 18ºC, en verano lo ideal sería alrededor de los 21-27°C aunque después de la floración se puede dar un breve período de reposo con temperaturas ligeramente más frescas, pero no inferiores a 14ºC, de lo contrario, la planta no florecerá en la primavera-verano siguiente e incluso podría morir.

Requiere un suelo bien drenante, ácido o neutro, mantenido constantemente húmedo, pero sin encharcamientos; el sustrato muy seco o muy mojado provoca la caída de las hojas. Deberemos regarla frecuentemente siempre con agua no calcárea y a temperatura ambiente sin dejar jamás secar el sustrato, pero sin que llegue a encharcarse, procurando que la tierra esté siempre húmeda y no se seque. Durante la floración es conveniente regarla con regularidad y cuando finalice la floración disminuir los riegos. También podemos utilizar un difusor de agua para mojar de vez en cuando sus hojas, lo que ayudará a mantener la humedad en la planta cuando la temperatura ambiente sea demasiado alta. Recuerde que una buena humedad ambiental y riegos regulares son importantes considerando que es una planta de origen tropical.

Las hojas pueden limpiarse de vez en cuando con un paño suave y húmedo. Durante la operación, sostener las hojas con una mano para evitar que se rompan. No utilice nunca productos que se ofrecen para abrillantar las hojas. Podemos mantener la humedad de la planta poniendo la maceta en un plato ancho lleno de arcilla expandida o graba con un estrato de agua sin que esta entre en contacto directo con el fondo de la maceta lo que produciría que las raíces se pudran.

Aphelandra squarrosa

Es importante cuidar el abonado de la Aphelandra squarrosa porque nos va a ayudar a tener una planta proporcionada con hojas bien desarrolladas. Recomendamos abonar en primavera cada dos semanas aproximadamente con un fertilizante líquido diluido en el agua de riego y cuando empiece a formarse la espiga floral, aumentarlo a una vez por semana. A partir del otoño y durante todo el invierno, podemos abonar cada dos semanas si las temperaturas altas se mantienen, o suspenderlos por un tiempo si no fuera así.

Un buen abono equilibrado en proporciones iguales de nitrógeno, fósforo y potasio (por ejemplo 30:30:30) y que también contenga microelementos como el magnesio (Mg), el hierro (Fe), el manganeso (Mn), el cobre (Cu), el cinc (Zn), el boro (B), el molibdeno (Mo), sería el más indicado para un correcto y equilibrado crecimiento de la planta.

Si los tallos de la planta quedan demasiado alargados para nuestro gusto, podemos podar la Aphelandra squarrosa dejando solo unas pocas ramas, teniendo cuidado de que el utensilio que utilicemos esté limpio para evitar infecciones y daños en la planta. Este trabajo es conveniente hacerlo antes de que llegue la primavera y la planta comience el proceso de floración.

La Aphelandra squarrosa se reproduce por semilla, micropropagación y por esqueje apical, de 10-15 cm de largo, en primavera, colocada en sustrato aireado y drenante en posición sombreada, a 22-24ºC de temperatura, con elevada humedad que puede ser obtenida, a nivel aficionado, cubriendo la maceta con una bolsa de plástico transparente hasta la aparición de los brotes, signo del enraizamiento.

Diphylleia grayi, flor esqueleto o flor de cristal

Perteneciente a la familia de las Berberidaceae, la Diphylleia grayi es una una planta herbácea perenne conocida popularmente como «flor esqueleto» o «flor de cristal», que crece de manera silvestre en las zonas boscosas, húmedas y frías de China y Japón y en las montañas Apalaches en el Este de los Estados Unidos.

La Diphylleia grayi es una planta sorprendente debido a que cuando llueve y se moja sus pétalos pasan de ser de un color blanco opaco a ser casi transparentes. Durante esta curiosa metamorfosis, las venas de la flor quedan expuestas y las gotas de agua se adhieren a la estructura venosa para crear una retícula etérea y húmeda que casi parece el esqueleto de una flor en lugar de un espécimen exuberante y vivo, de ahí el nombre de «flor esqueleto» con el que se la conoce.

planta de Diphylleia grayi

La Diphylleia grayi se caracteriza por sus grandes hojas en forma de sombrillas coronadas por cúmulos de apenas dos cm de diámetro de estas níveas flores. El fruto de la planta es una baya de color azul de un cm de diámetro. Cuando llueve, el agua las convierte en transparentes, pero cuando se secan vuelven a su color blanco original.

Diphylleia grayiFotografía: Diphylleia grayi «flor esqueleto»

Es una planta muy resistente, idónea para cultivar en climas fríos y templados, que resiste bien las heladas, y que requiere de temperaturas que oscilen entre -7ºC de mínima y sobre los 30ºC de máxima.

¿Cómo cultivar la «flor de esqueleto» en el jardín?

La mejor ubicación en el jardín para esta planta es la semisombra, en suelos frescos y húmedos, con buen drenaje y ligeramente ácidos, ricos en materia orgánica, resguardadas de fuertes vientos; requiere de riegos frecuentes, sobre todo en verano, procurando mantener sin encharcamientos una humedad constante del suelo, que aconsejamos abonar sobre todo en primavera y verano con abonos para plantas acidófilas.

Diphylleia grayi

La planta puede crecer hasta los 40 cm de altura, desarrolla hojas enormes con forma de sombrilla con delicados racimos de pequeñas flores blancas que florecen desde principios de la primavera hasta principios del verano.

Calceolaria uniflora, «Happy Alien»

la Calceolaria uniflora es una hierba perenne de hasta 20 cm de alto, rizomas cortos, perteneciente al género de las Calceolariaceae, que crece en pedreros y arenales tanto en la estepa como en la alta montaña en Santa Cruz y Tierra del Fuego, en Argentina, y regiones limítrofes de Chile.

La Calceolaria uniflora, el epíteto uniflora significa «una flor», florece a principios del verano y es una de las especies de colores más llamativos en la alta montaña. Descubierta por Charles Darwin en su expedición (1831 à 1836) por sudamérica, fue inicialmente denominada Calceolaria darwinii (Zapatito de Darwin), y pasó posteriormenete a llamarse Calceolaria uniflora, aunque a las plantas de este género se las conoce popularmente como Zapatitos de la Virgen, Topa-Topa o Capachito. En los países anglosajones es conocida como «Happy Alien» (Alien feliz).

Calceolaria uniflora

Destacar que dentro del mundo de las calceolarias se encuentra la Calceolaria herbeohybrida, muy popular cultivada como planta de temporada.

Sus hojas en roseta basal, ovadas, de 3 a 5 cm de largo, glabras en la cara superior y con algunas glándulas en la inferior y escapos florales 1 a 2 por roseta, con 1 a 2 flores globosas. Corola amarillo a amarillo-rojiza, con una abertura cuadrada, labio inferior alargado y con puntos rojos y una franja blanca con retículo violáceo en el borde de la abertura.

La característica más llamativa de la flor es el disco de néctar blanco de forma rectangular que emite un ligero perfume. Esto y los puntos rojos en el «casco» atraen a los insectos y a veces a las aves pequeñas como el colibrí chileno (Sephanoides sephanoides) o colibrí austral​, también llamado picaflor chico, pingarita o picaflor de cabeza granate, que es un colibrí que se encuentra en el sur de Argentina y Chile.

Los frutos de la Calceolaria uniflora son cápsulas de 1,5 cm de largo de color marrón y cáliz persistente. La floración comienza en primavera y fructifica en verano.

La Calceolaria uniflora crece en suelos húmedos y prefiere una exposición entre soleada y semisombra. Vive principalmente en el sotobosque y zonas montañosas. También se encuentra en las pampas y puede soportar temperaturas de hasta -12°C.

Hakea laurina

Hakea laurina es una de las plantas nativas más admiradas del suroeste de Australia. Se cultiva tanto en Australia como en otros países de Europa y América, donde la podemos encontrar en calles y setos.  Es un arbusto perenne, perteneciente a la familia de las proteáceas, con flores de color rojo cereza en forma de cabezas redondeadas que desprenden un tenue aroma.

También conocida como Hakea alfiletero, Flor alfiletero, Kodjet o Arbusto Emú, la Hakea laurina pertenece al género Hakea llamado así en honor al Barón Christian Ludwing von Hake (1745-1818) político alemán, ministro en Hannover, persona ilustrada y protector de la Botánica, y está conformado por alrededor de unas 150 especies. Su denominación se debe a la extraña forma de su flor: un centro globular de color rosa a rojo oscuro desde el que parten los estambres, dando la sensación de un alfiletero. Florecen durante el otoño y hasta bien entrado el invierno.

Se trata de una planta de crecimiento bastante rápido que puede alcanzar entre 2 y 6 metros de altura aproximadamente. Necesita una exposición a pleno sol o de sombra ligera, aunque puede soportar alguna helada débil (hasta -5ºC). Sus hojas de color azul-verdoso son simples y bien formadas y están ampliamente espaciadas, onduladas y rizadas, de aspecto muy atractivo, coriáceas y alargadas, con forma de cuchillo de hasta 15 cm de largo, gruesas y lisas, con filas de vetas prominentes.

Crecen mejor en suelos bien drenados y al ser plantas resistentes a la sequía le conviene riegos muy moderados, con exceso de humedad, la planta empieza a perder hojas por lo que es bueno esperar a que se seque la tierra antes de regarla. Las plantas jóvenes necesitan algo más de agua que las plantas adultas.

Lamprocapnos spectabilis, corazón sangrante

Conocida popularmente como «Corazón sangrante«, la Lamprocapnos spectabilis es una planta herbácea rizomatosa perenne originaria de Asia del Este: norte de China, sur de Japón, Corea y Siberia; perteneciente a la familia de las Papaveraceae. Los nombres comunes por los que también es conocida son: Dicentra, Fumaria, Corazón de María, Corazón de la Virgen y el más popular de Corazón sangrante.

Denominada anteriormente Dicentra spectabilis, fue renombrada en 2011 a Lamprocapnos spectabilisSus sinonimias son las siguientes: Capnorchis spectabilis, Corydalis spectabilis, Dicentra spectabilis, Diclytra spectabilis, Dielytra spectabilis, Dielytra spectabilis, Eucapnos spectabilis, Fumaria spectabilis y Hedycapnos spectabilis.

Según el clima de la zona, florece desde mediados de primavera hasta principios de verano y sus flores se mantienen en ocasiones incluso hasta principios de otoño. Las flores son su mayor atractivo, tienen forma de corazón de 3 a 5 cm de largo, de color entre rosa y magenta para la zona acorazonada y blanco para la especie de gota descendente, aunque existe la variedad ‘Alba’ que produce flores completamente blancas, si bien no son tan vistosas. 

La Dicentra tiene hojas compuestas con folíolos de tres en tres en tallos, formando matas de unos 70 cm de altura y 50 cm de anchura, pudiendo en ocasiones ser incluso algo mayores.

flor Corazón sangrante

Debido a la curiosa forma que adoptan sus flores, la Lamprocapnos spectabilis es muy utilizada como flor cortada para el día de San Valentín o Día de los Enamorados.

En su entorno natural, la Lamprocapnos spectabilis crece junto a los ríos en terrenos húmedos y sombríos. Por ello, si la cultivamos en un clima frío necesitará mucho sol, en cambio si la cultivamos en un clima más cálido necesitará algo de sombra. La mejor ubicación por tanto, es la de semisombra o con exposición directa al sol, según si el clima de la zona es más o menos caluroso, protegida de vientos intensos, en terrenos o sustratos fértiles y porosos, moderadamente ácidos y bien drenados manteniendo una cierta humedad constante.

Los riegos serán regulares y más o menos frecuentes en función de la temperatura ambiente, exposición al sol, época del año, etc.; buscando siempre un equilibrio más o menos constante en la humedad de la tierra. Un consejo: añadiendo musgo y materia orgánica aligeraremos el suelo y le aportaremos nutrientes.

Dicentra spectabilis

La Lamprocapnos spectabilis puede multiplicarse a través de división de matas, semillas y esquejes de raíz.

 

Cómo y cuándo regar un bonsái

Entre los diferentes aspectos que debemos tener en cuenta para el cuidado del bonsái se encuentra su riego, tanto en frecuencia como en modo de hacerlo. Así, a la pregunta de ¿cómo y cuándo regar un bonsái? se pueden dar muchas respuestas pero ninguna sería considerada seria ya que cada bonsái es un mundo en sí mismo: especie, tamaño de maceta/tarrina, tipo de sustrato, ubicación, estación del año, edad, etc. demasiados factores que afectan de forma importante al cómo y cuándo se debe regar.

Por lo tanto, la mejor respuesta la da uno mismo y para que esta sea correcta y galante de éxito, lo mejor es tener los conocimientos adecuados y así tomar la mejor opción en cada momento.

Cómo y cuándo regar un bonsái

¿Cómo regar un bonsái?

Los bonsáis viven en macetas, tarrinas e incluso sobre losas, casi siempre con escaso sustrato y además durante mucho tiempo. Por lo tanto debemos gestionar adecuadamente la forma de riego para que este sea lo más eficiente.

De los diferentes sistemas de riego podemos establecer dos grupos: riegos automatizados y riegos manuales.

Los riegos automatizados para bonsáis son los menos indicados. Son aquellos que se apoyan en programadores de riego y que normalmente van conectados a un tipo determinado de riego localizado o de aspersión. Como avanzamos, esta opción es la menos indicada, salvo como opción temporal de emergencia para riegos durante períodos vacacionales o durante ausencias largas.

Los riegos manuales para bonsáis son los más indicados ya que permiten aportar el agua necesaria en cada momento. En cuanto a herramientas de riego podemos mencionar desde la tradicional regadera, a la manguera o vaso de agua.

Los riegos por inundación entrarían dentro del bloque de riegos manuales, pero los tratamos aparte ya que es una técnica más elaborada. Consiste en introducir la maceta en un recipiente con agua que la cubra total o parcialmente. Tras varios minutos debemos retirar el bonsái y dejarlo escurrir. Una vez finalizado el drenaje, el sustrato del bonsái contendrá la mayor cantidad de agua posible. Esta técnica de riego es una de las más efectivas aunque debemos aportar un aporte ligero de fertilizante en cada ocasión.

La mejor calidad de agua para regar un bonsái

Otro aspecto a destacar es saber cuál es la mejor calidad de agua para regar un bonsái. De entrada descartaríamos la potable por su alto contenido en cloro y aquellas procedentes de fuentes posiblemente contaminadas de semillas, agua estancada, con posibles contaminaciones por lixiviados o vertidos, etc.

Para tener un agua de calidad podemos optar a recurrir al agua mineral si nuestras necesidades son pocas, agua de pozo o aljibes con garantías e incluso mediante equipos de filtrado existentes en el mercado.

Cómo y cuándo regar un bonsái

¿Cómo eliminar el cloro del agua de forma efectiva?

Para eliminar el cloro del agua de forma efectiva podemos recurrir básicamente a dos sistemas:

  • Reposo del agua durante un tiempo. Consiste en llenar un recipiente con agua potable como por ejemplo un cubo y dejarlo destapado como mínimo durante 12 horas. En ese tiempo, el cloro o gran parte de él se evapora y evitaremos daño a sus raíces y fauna microbiana del sustrato.
  • Equipos de filtrado. En el mercado podemos encontrar diversos equipos de filtrados entre los que se encuentran los de ósmosis inversa. Son los más sofisticados, si bien al eliminar todo tipo de sales debemos tener en cuenta añadir algo más de cantidades de fertilizante.

¿Cuándo hay que regar el bonsái?

De cuánto a cuándo hay que regar un bonsái, la respuesta la da el conocimiento sobre la especie cultivada y la sensibilidad de su propietario. Como norma general debemos regar de forma moderadamente distanciada sin que la planta llegue a quedarse totalmente seca para evitar que esta sufra estrés hídrico. El dejar períodos cortos con escasa humedad ayuda a estimular el crecimiento de sus raíces a la vez que disminuimos el riesgo de asfixia radicular.

  • Según su ubicación. Si tenemos el bonsái en el interior de casa, los riegos suelen ser muy distanciados. Si está al exterior, el viento y sol directo suele secar más el sustrato por lo que los riegos deben de ser más frecuentes.
  • Según época del año. En invierno distanciaremos los riegos ya que la temperatura es menor, así como el crecimiento de la planta también es más lento, por lo que consume menos agua. En primavera y verano, las necesidades de agua son mayores por lo que realizaremos riegos con mayor frecuencia.
  • Según el tamaño de maceta. En ocasiones el bonsái se encuentra incluso sobre una losa de pizarra por ejemplo, por lo que las reservas de agua son mínimas. En estos casos la frecuencia debe ser mayor, las cantidades las menores posibles ya que el exceso se pierde rápidamente. Por el contrario, tarrinas altas permiten almacenar mucha humedad en el fondo de estas por lo que podemos distanciar los riegos sin riesgo a que la planta sufra estrés hídrico.
  • Según características de la especie. Mientras un ficus o higuera demandará mucha agua, otras especies como el granado o el almendro agradecerá algo de sequía entre riegos. Evidentemente también entra en juego la estación del año ya que especies de hoja caduca reducen sus necesidades hídricas al mínimo durante su reposo vegetativo.
  • Según tipo de sustrato. Las características del sustrato son fundamentales. Cuanto más poroso mayor será su exigencia en frecuencia puesto que drenará rápidamente. Lo contrario sucede con los más turbosos. Destacar que hay en el mercado sustratos especiales para bonsáis en los que la porosidad es muy tenida en cuenta.
  • Método de riego. Como hemos adelantado, los riegos por inundación reduce la frecuencia mientras que el resto varía en función de la cantidad de agua útil aportada en cada ocasión, puesto que en muchas ocasiones el agua escurre por la superficie del sustrato sin apenas calar en él.

Cómo y cuándo regar un bonsái

El tacto es fundamental para saber cuando un sustrato comienza a estar seco y necesitar un riego. También nos lo indica el estado de turgencia de sus hojas e incluso el peso del bonsái. En definitiva la sensibilidad de su propietario.

Los riegos con manguera o regadera invitan a que se realicen dos o tres riegos por sesión: uno para que la humedad abra los poros de la tierra y al cabo de unos minutos los siguientes más a fondo, hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje.

Si existe una bandeja bajo la tarrina como protección del bonsái… normalmente con el objetivo de que el agua sobrante no gotee encima de los muebles, una vez drenado el sustrato debemos vaciarla para que no se estanque el agua y pueda afectar a las raíces inferiores del cepellón.

Salvo para aportar humedad ambiente al bonsái, nunca hay que regar con un vaporizador, sólo humedecen la superficie de la maceta y el agua no llega a las raíces.

Y un buen consejo, nunca riegue sus bonsáis rutinariamente. Hay que observarlos y aunque parezca extraño, interactúe con él: le da más información de la que cree.

Psychotria elata, la Flor del beso

Se trata de una planta arbustiva originaria del Putumayo colombiano que crece en el sotobosque tropical en Centroamérica y América del Sur, por lo que la podemos encontar al pie de los árboles de los bosques tropicales y a orillas de manantiales y arroyos en Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador.

La Psychotria elata pertenece a la familia de las Rubiaceae y es conocida como la Flor del beso o Labios de mujer, debido a la forma de sus brácteas, que conforman en un momento del proceso de floración, la forma de unos sensuales labios pintados de carmín. La llamativa forma de estos labios, que muchos piensan erroneamente que se trata de su flor, son como hemos dicho un par de brácteas grandes de color rojo intenso que protegen a sus flores pequeñas y blancas, por lo que son hojas modificadas que acompañan a las flores, las protegen y a veces, como en este caso, cambian de color para atraer polinizadores como colibríes y mariposas.

flor labios de mujer

La Pstrochya elata o flor del beso crece como arbusto pequeño, herbáceo y bianual, y suele trepar o enredarse a otros árboles u otras estructuras. Al crecer en zonas selváticas o bosques tropicales con lluvias frecuentes, necesita mucha humedad ambiente y un suelo suelto, rico en materia orgánica, poroso y húmedo.

flor del beso

En su habitat natural crece debajo de los árboles, con luz filtrada por el follaje de los mismos.

flor del beso

Strongylodon macrobotrys, la parra de jade

Strongylodon macrobotrys es una planta trepadora de hoja perenne, perteneciente a la familia de las fabaceae, de rápido crecimiento, originaria de los bosques tropicales de las Filipinas, de color verde muy oscuro al inicio pasando a un verde más claro de adultas. Conocida popularmente como parra de jade, parra de jade turquesa, enredadera de jade o parra esmeralda. Se encuentra en peligro de extinción por la deforestación de su área de desarrollo.

De hojas alternas trifoliadas, con folíolos aovados acuminados, empiezan siendo oscuras casi negras y luego al madurar toman un color verde intenso. La Strongylodon macrobotrys es una especie de parra perenne leñosa, de follaje verde pálido con flores en forma de garra. Durante la primavera y el verano la Strongylodon macrobotrys produce espigas colgantes de más de 2 metros, con flores pedunculadas de color azul turquesa de gran tamaño, pudiendo alcanzar los 10 cm y forma de guindilla. Los pétalos están girados hacia arriba y tienen forma de garfio; cada espiga puede tener más de 80 flores. Tras la floración aparecen las vainas, redondeadas, de gran tamaño y de color verde claro que pueden contener hasta 12 semillas. De joven los tallos de la Strongylodon macrobotrys son herbáceos y se van haciendo leñosos a medida que envejece, pudiendo finalmente medir entre 5 y 20 metros de altura. Florece en primavera y verano.

El color turquesa de la flor es muy similar al de los minerales jade y turquesa, de ahí su nombre popular de parra de jade. Las vainas son cortas, oblongas y carnosas, produciéndose las inflorescencias en las parras maduras. Tras la floración se le pueden aplicar pequeñas podas para controlar su crecimiento y provocar la aparición de nuevas ramas con lo que tendremos floraciones más abundantes.

parra de jade

Suelen cultivarse en una pérgola o soporte de altura que permita mostrar sus hermosas cerchas de flores, siendo aconsejable ubicarlas a medio sol, a salvo de las heladas, aportándole un sustrato de neutro a ácido, rico en materia orgánica, fresco y arenoso para asegurar el drenaje ya que crece mejor en tierras algo húmedas, dado que la planta en su hábitat natural crece al lado de arroyos en los bosques húmedos y barrancos. La planta no tolera las heladas y necesita una temperatura mínima de 15°C para su cultivo.

Strongylodon macrobotrysLo ideal es ubicarla donde reciba la luz brillante filtrada, protegida de vientos fuertes y sobre todo de heladas con las raíces a la sombra y el follaje al sol suave de las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde. Los riegos en período vegetativo deben ser abundantes y frecuentes, 2 ó 3 veces por semana, manteniendo el suelo húmedo pero no anegado, y el resto del año algo más moderados.

En las primeras etapas de su crecimiento se puede podar unos pocos centímetros inmediatamente después de la floración, para limitar su crecimiento y obtener mayor cantidad de ramas nuevas.

Se puede multiplicar por semillas que se recogen en cuanto maduran y se siembran enseguida porque tienen vida corta (10 a 15 días). Necesitan por lo menos 25ºC de temperatura constante para germinar, en sustrato húmedo, no mojado. Florece después del tercer año de vida.

Si se multiplica por esquejes de madera semi-madura será en verano, atendiendo a sus necesidades de temperatura y humedad. También se pueden hacer acodos aéreos o terrestres, de la forma tradicional.

Aunque el color más usual de las flores es el azul o azul turquesa, también se las puede encontar de color rojo anaranjado.

Schefflera actinophylla

La Schefflera actinophylla es una de estas plantas duales ornamentalmente típicas que puede utilizarse como planta de interior en su etapa joven, mientras que de adulta es utilizada como árbol en jardinería. En ambos casos, la Schefflera actinophilla… al igual que sucede con su ‘hermana’ Schefflera arboricola se comercializa durante todo el año.

Su principal atractivo ornamental cuando es cultivada en el interior de hogares y centros sociales (hoteles, restaurantes, oficinas,…) reside en sus brillantes y elegantes hojas, mientras que cuando está ubicada al exterior en jardines es su ‘arquitectura vegetal’ la que aporta un volumen vegetal exótico al que se suman sus atractivos frutos de color naranja, rojo y negro según el estado de maduración.

Schefflera actinophylla

Árbol pulpo o árbol paraguas

La Schefflera actinophylla es un árbol que pertenece a la familia Araliaceae, originaria de Australia, Nueva Guinea e Islas Salomón. Sus nombres más populares son el árbol pulpo o árbol paraguas y hacen alusión al aspecto de sus inflorescencias.

El nombre del género Schefflera está dedicado al médico e incansable naturalista Johann Peter Ernst Scheffler de origen alemán. Este fue el que envió algunas plantas al autor de Tentamen Florae Gedangensis: el botánico alemán Gottfried Reyger. En cuanto a nombre de la especie actinophylla, procede de las palabras griegas aktinos = radio y phyllon = hoja por la disposición de los folíolos.

Esta planta adquiere porte de árbol que alcanza fácilmente los siete metros de altura creando una copa simétrica aparasolada con escasos troncos y ramificaciones delgadas de corteza lisa de color gris claro que se fisura con el paso del tiempo.

Es de hoja perenne de color verde oscuro brillante por el haz y algo más claros por el envés que se emiten en forma alterna y en modo agrupado hacia el final de sus ramas. De aspecto palmaticompuestas con 8 a 15 folíolos oblongo-obovados o elípticos dispuestos en círculo al final del pecíolo. En su estado juvenil sus hojas suelen tener menor número de folíolos, son más agudos y con los márgenes algo serrados en ocasiones.

Flores de Schefflera actinophylla

En estado adulto, sus inflorescencias crecen en forma de espigas que sobresalen del follaje, alcanzando algo más de un metro de longitud cada una. Estas inflorescencias crecen en modo de panículas terminales con 10 a 20 espigas que sobresalen del follaje y se disponen a modo de los radios que recuerdan los de un paraguas y de ahí uno de sus nombres populares. Estas espigas pueden llegar a medir hasta 130 cm de longitud cada una. A lo largo de ellas se asientan sus flores agrupadas en cabezuelas redondeadas de hasta 2 centímetros de diámetro. Cada una de estas cabezuelas está compuestas por unas 10 ó 14 flores rodeadas por un involucro de cuatro brácteas imbricadas. Sus pequeñas corolas de color rojo externamente y blanquecinos internamente no son su punto más fuerte desde un punto de vista ornamental.

Una vez fecundadas producen un fruto (bayas) drupáceo y globoso de poco más de medio centímetro de diámetro. Este varía de color verde a amarillo, naranja, rojo… hasta llegar a negro en la madurez.

Hojas de Schefflera actinophylla

Schefflera actinophylla como planta de interior

La Schefflera actinophylla como planta de interior se puede encontrar en el mercado en formatos de porte medio a grande, siendo comunes los comprendidos entre 14 a 22 centímetros de diámetro de macetas. Es una planta que puede ocupar espacios similares a los utilizados adecuadamente para la dracena fragans, dracena marginata, kentias, etc.

Su atractivo ornamental reside en sus brillantes y elegantes hojas, ideal para utilizarse en la decoración de salones, comedores, halls… tanto de hogares como en restaurantes, oficinas, hoteles… en definitiva espacios cubiertos pero de gran volumen. La ubicación en interiores debe de ser cerca de las fuentes de luz naturales, como por ejemplo las ventanas sin que les dé el sol directamente para evitar quemaduras en las hojas.

Como planta de interior, la Schefflera actinophylla es plantada en macetas con un cierto porte arbustivo y con varias plantas en grupo por cada una. Las hojas adultas suelen ser de mayor tamaño y número de folíolos que las jóvenes. En estados jóvenes no suele florecer.

Las temperaturas entre 18 y 30ºC son un buen rango para su desarrollo. Los riegos deben de ser directos a la maceta y con la frecuencia necesaria para evitar que la planta sufra períodos de sequía y que las sometan a un estrés que como resultado puede llevarle a una pérdida de hojas. La Schefflera actinophylla es una planta que responde muy bien a su cultivo en hidrojardinera. El rociar sus hojas con agua, si esta es rica en cal, las manchará de blanco haciéndoles perder parte de su valor ornamental.

Como abonado, un equilibrio 1-1-1,5 es muy indicado, abonando a la dosis recomendada por el fabricante durante todo el año. Como las dosis varían entre un máximo y mínimo, las dosis más pequeñas se pueden utilizar durante primavera y verano en Europa (mayor frecuencia de riegos), y máximas en otoño e invierno (menor frecuencia de riegos).

Si deseamos trasplantarla a un macetero mayor, podemos utilizar un sustrato para plantas de interior y funcionará muy bien, siempre y cuando regulemos los riegos para evitar un exceso de humedad en el cepellón ya que este tipo de sustrato retiene el agua con mucha facilidad por su alto contenido en turba.

En cuanto plagas, en el interior del hogar, sólo las cochinillas y pulgones en primavera, y los ácaros en las épocas calurosas, pueden presentarse de forma seria. Con insecticidas sistémicos en el primer caso y acaricidas en el segundo, son la solución a estos problemas. En todos los casos, mojar durante el tratamiento tanto el haz como el envés de las hojas para una mayor eficacia.

Schefflera actinophylla en el jardín

Schefflera actinophylla como planta de exterior

La Schefflera actinophylla como planta de exterior es un árbol utilizado en jardinería. Sus hojas algo coriáceas, se muestran agrupadas hacia el final de las ramas, en número de 8 a 15 folíolos. Las hojas adultas suelen ser de mayor tamaño y número de folíolos que las jóvenes.

Se puede encontrar en el mercado para su plantación en formatos de grandes contenedores que oscilan principalmente entre los 70 y 90 litros de capacidad, con una altura de planta que varía entre los 2,5 a 3 metros. Se suele plantar como ejemplares sueltos junto con otros árboles y palmeras para crear ambientes subtropicales.

Es una planta que necesita materia orgánica y dado que su punto más débil es el encharcamiento, un buen drenaje será necesario. Para ello podemos mejorar el terreno mezclando turba o mantillo cuando la tierra es muy arenosa y con arena de río si es muy arcilloso o turboso para obtener las condiciones de drenaje y nutrición óptimas.

A la hora de su plantación, si la Schefflera actinophylla proviene como planta de interior y no de vivero ya adaptada para ser plantada al exterior, debemos de tener la precaución de mantenerla unos días en el jardín con una exposición de semisombra para que sus hojas se endurezcan y evitar que se produzcan quemaduras severas en ellas. Tras su aclimatación puede plantarse al exterior, en suelos que drenen bien y con una exposición a pleno sol o a media sombra en climas templados sin heladas.

También unas temperaturas entre 18 y 30ºC son un buen rango para su desarrollo. Los riegos deben de ser con la frecuencia necesaria para evitar que la planta sufra períodos de sequía y que las sometan a un estrés que como resultado puede llevarle a una pérdida de hojas.

En cuanto a su abonado, el utilizado como mantenimiento en el jardín será más que suficiente. Respecto a posibles plagas,… las ya indicadas en el apartado de plantas de interior.

Cultivo de Schefflera actinophylla

Cultivo de la Schefflera actinophylla

La Schefflera actinophylla se multiplica tanto por semillas como por esquejes de tallo con hoja y por acodos aéreos.

Su cultivo se realiza bajo invernadero en zonas del sur de España (Andalucía), sobre todo en las provincias de Almería, Granada y Málaga, donde las temperaturas reinantes son en ocasiones subtropicales.

A nivel de aficionado, el método más interesante, rápido y seguro es de esqueje por acodo. Este consiste en elegir un pequeño tallo y realizarle una herida (quitándole una zona de corteza en forma de anillo de 2 a 4 milímetros) sobre la que colocaremos un puñado de sustrato turboso húmedo que recogeremos sobre la planta con un plástico bien atado. Es muy conveniente aplicar unas hormonas de enraizamiento sobre la herida para favorecer la emisión de raíces. Durante tres o cuatro semanas lo iremos humedeciendo hasta que emita raíces nuevas por la zona del corte.

Una vez veamos que la ramita ha emitido sus raíces nuevas, la cortaremos por debajo de la bolsa y ya está lista para su plantación en una pequeña maceta. El sustrato indicado es especial para plantas de interior. Una vez plantada la nueva planta la ubicaremos en un lugar resguardado hasta que vuelva a enraizar con fuerza en el nuevo sustrato, se fortalezca y será entonces cuando ya será totalmente autónoma. Durante su cultivo se abonan con un fertilizante del tipo 18-12-24 más microelementos y se le realizan los tratamientos oportunos para mantener las plantas en perfecto estado sanitario.

Destacar que una de las variedades de Schefflera actinophylla más cultivada para interiores es ‘Amate’.

Schefflera arboricola

La Schefflera arboricola es una planta arbustiva que toma el aspecto de pequeño arbolito y es muy utilizada tanto en jardinería donde el clima es cálido, como planta de interior de porte medio a grande.

Sus largos tallos, sus hojas palmaticompuestas (el limbo está dividido radialmente en segmentos o foliolos hasta su base, mostrando una similitud con una mano abierta) y color de estas, aportan un toque ornamental elegante allá donde está.

Schefflera arboricola

Heptapleurum arboricola o cheflera

Heptapleurum arboricola es el sinónimo técnico de Schefflera arboricola y cheflera el más común de los utilizados además de otros menos populares como árbol paraguas enano o árbol pulpo.

El nombre de Schefflera viene de forma dedicada al botánico alemán que vivió en el siglo XVIII, Jacob Christian Scheffler. En cuanto al nombre del género Arboricola proviene del latín arbor-oris = árbol y –cola-ae = el o la que habita, haciendo alusión probablemente por su comportamiento semitrepador.

La Schefflera arboricola es originaria del sureste asiático, nativa de Taiwán. Pertenece a la familia Araliaceae y en realidad se trata de un arbusto de hoja perenne de largos tallos poco ramificados con un cierto porte trepador.

La podemos describir como arbusto de hoja perenne que si le realizamos ligeras podas puede mostrarse incluso como un pequeño arbolito. Sus tallos son largos y no tiende a ramificar. Muestra un cierto porte trepador y con el tiempo puede alcanzar alrededor de los cuatro metros de altura.

Las hojas de esta Schefflera son palmaticompuestas con 7 ó 9 foliolos de forma abalada, aspecto coriáceo, de margen entero, ápice obtuso o agudo y de color verde brillante por el haz y algo más claros y mate por el envés con pigmentación en diversas tonalidades de amarillo.

Sus flores no son muy vistosas desde un punto de vista ornamental. Son emitidas en inflorescencias en panículas terminales de hasta 20 centímetros de largo, con un eje principal del que crecen numerosos ejes laterales y sobre ellos es donde se disponen numerosas umbelas de 5 a 10 flores cada una. El cáliz de su flor es anular, entero; su corola posee cinco pétalos; su androceo contiene cinco estambres y una vez fecundada produce un fruto que sí es vistoso y aporta un toque curiosamente ornamental. La forma del fruto es ovoide y glanduloso al principio, con un tamaño de unos cinco por cuatro milímetros que al principio es de color naranja y conforme madura va tornándose a negro.

Variedades de Schefflera arboricola

Son varias las variedades de Schefflera arboricola que se cultivan actualmente en España, si bien las de hoja jaspeada son las más llamativas. A continuación destacamos las variedades de Schefflera arboricola más populares:

  • Schefflera arboricolaGold Cappella’, una de las más demandadas con atractivas hojas con los márgenes más claros.
  • Schefflera arboricolaVariegata’, también con sus hojas jaspeadas de amarillo.
  • Schefflera arboricolaWortii’, de hojas jaspeadas pero con sus márgenes blanquecinos.
  • Schefflera arboricolaGeisha Girl’, que posee hojas de un verde muy intenso y las puntas redondeadas.
  • Schefflera arboricolaGreen Golden’, que destaca por sus hojas jaspeadas además de un bonito verde brillante.

Otras variedades de Schefflera arboricola con hojas matizadas son: ‘Emerald Green’, ‘Goldfinger’, ‘Henrietta’, ‘Janine’, ‘Trinette’, etc.

Schefflera arboricola

Cultivo de la Schefflera arboricola

El cultivo de la Schefflera arboricola se realiza bajo invernadero, con o sin calefacción según la zona de cultivo. Es una planta muy cultivada en Holanda bajo invernaderos con calefacción y en el sur de España (Andalucía) bajo invernadero sin calefacción ubicados en la zona costera de Almería, Granada y Málaga, donde las temperaturas reinantes son en ocasiones subtropicales.

Aunque se puede reproducir por semilla con facilidad, para fijar correctamente la variedad, profesionalmente el método de multiplicación de la Schefflera arboricola es por esqueje, ya sea apical o interdonal (el más utilizado). Estos esquejes proceden de plantas madres seleccionadas y consiste en cortar sus tallos de los que a su vez se dividen en hojas con una porción de su tallo con cuidado de no dañar la yema de la que brotará la nueva planta.

Los esquejes son enraizados en bandejas de alvéolos con un sustrato turboso especial para enraizamiento, de escaso abonado de fondo y con un pH ligeramente ácido. Durante el proceso de enraizado los esquejes se deben encontrar con el sustrato húmedo, una temperatura de entre 22 y 28ºC y con una humedad ambiente saturada para evitar que se deshidraten hasta que emitan sus nuevas raíces. Antes de su plantación es muy conveniente aplicarles unas hormonas de enraizamiento. Con ellas no sólo se facilitará la emisión de nuevas raíces, sino también que estas se emitan en mayor cantidad y con más vigor.

Una vez llegan los esquejes al vivero de producción, se plantan directamente en maceta plantando 1, 3 o más esquejes por maceta o contenedor en función del tamaño de planta final que se persiga. El sustrato utilizado en viveros profesionales está preparado y sólo se comercializa entre profesionales. Si las cultivamos en casa, el más adecuado es el tipo sustrato para plantas de interior que funcionará perfectamente.

Cuando las plantitas ya han enraizado en la nueva maceta, se encañan y mediante anillas de sujeción se tutoran en vertical hasta conseguir el formato deseado. Durante su cultivo no se realizan podas (es un crecimiento en vertical) y tan sólo se riegan, se abonan con un fertilizante del tipo 18-12-24 más microelementos y se le realizan los tratamientos oportunos para mantener las plantas en perfecto estado sanitario.

Schefflera arboricola

Cuidados de la Schefflera arboricola en interiorismo

Hemos avanzado que esta planta es muy popular como planta de interior y que por su porte no sólo se encuentra en casas particulares sino en oficinas, restaurantes, tiendas y demás espacios sociales. En este contexto, los cuidados de la Schefflera arboricola en interiorismo son muy interesantes conocerlos para que viva lo máximo posible.

La Schefflera arboricola se comercializa principalmente como planta de interior en maceta o contenedor de 17 a 25 centímetros, con alturas de 90 a 180 centímetros, con 3 o 5 plantas por maceta en los formatos mayores y con porte vegetativo columnar. Es una planta muy agradecida como planta de interior ya que a pesar de ser un arbusto se comporta muy bien en lugares no muy iluminados.

Es recomendable mantenerlas en un lugar con una temperatura moderadamente fresca. Esta puede estar entre los 15 y 25ºC y a ser posible libre de corrientes de aire. Es muy importante que su ubicación sea cerca de las ventanas, siempre y cuando se tenga cuidado con los equipos de calefacción.

La Schefflera arboricola agradece una humedad relativa alta. Con ella mantendrá mejor su color y brillo de hojas. En cuanto al riego, no necesita mucha agua y de hecho soporta mal el encharcamiento del sustrato. En cada riego, es recomendable añadir un poco de abono del denominado especial para plantas verdes a las dosis recomendadas por el fabricante.

No necesita poda y en caso de crecimiento excesivo, se pueden podar sus tallos de forma alterna a una altura de entre 30 y 40 centímetros para que la planta no quede totalmente desmochada. Una vez que han brotado estos tallos cortados y alcancen una altura adecuada, se podan los no podados y en poco tiempo no sólo tendremos una planta más compacta sino mucho más densa ya que tras el corte, suelen brotar más de una yema.

Schefflera arboricola

Cuidados de la Schefflera arboricola en el jardín

En el jardín o al exterior, la Schefflera arboricola brotará y se desarrollará perfectamente si la temperatura es cálida y su exposición es en zona semisoleada o sombreada.

En el caso de tenerla en contenedor o macetero, si al llegar los fríos invernales vemos que hay riesgo de helada se recomienda pasarla al interior del hogar hasta la primavera siguiente.

A la hora de plantarse en el jardín, el terreno no debe ser excesivamente arcilloso ni pesado. En tal caso lo mejoraremos añadiéndole entre un 10 y un 15% de arena de sílice o gravilla fina para mejorar su aireación, así como una cantidad adecuada de materia orgánica si procede para mejorar su retención de agua sin que llegue a perder capacidad de aireación.

Al exterior podemos optar por dos formas de formación: una tutorando sus ramas tendiendo a una forma de crecimiento columnar o en espaldera, o si se prefiere mediante podas convertir su porte en formato arbustivo. En los dos casos es conveniente que la planta esté protegida de fuertes vientos ya que sus ramas no son excesivamente leñosas.

Cómo trasplantar la Schefflera arboricola

La Schefflera arboricola es una planta que puede vivir muchos años por lo que cada uno o dos años convendría trasplantarla a un macetero mayor, aunque en ocasiones solamente sea para renovar su sistema radicular. Así, con el tiempo, nuestra Schefflera arboricola va creciendo y poco a poco se va desproporcionando su masa foliar con respecto a la maceta en la que se adquirió. Este crecimiento suele ser principalmente en altura y con él, su tutor también se va quedando pequeño, dificultando notablemente su guiado. Es una forma de indicarnos que llega el momento de trasplantarla a una nueva maceta.

Para su trasplante, el período más indicado es durante toda la primavera hasta mediados de verano. Llegado el momento, decidiremos la nueva maceta de destino, unos nuevos tutores para cada una de las ramas y el sustrato más adecuado para su plantación.

La nueva maceta para la Schefflera arboricola es recomendable que sea de cinco a diez centímetros de diámetro mayor que la anterior y algo más profunda. Los tutores unos diez centímetros más altos que la altura de la Schefflera arboricola en el momento del trasplante. Y en cuanto al sustrato ideal para la Schefflera arboricola, funciona perfectamente con un “sustrato universal” o “sustrato especial plantas de interior”. Estas modalidades de sustratos se pueden encontrar en floristerías, gardens center, grandes superficies y demás comercios especializados.

Lo habitual es que la Schefflera arboricola recién adquirida pueda permanecer en su maceta durante muchos meses sin necesidad de un cambio urgente, ya que se suelen comercializar en el momento ideal para ser disfrutada sin necesidad de precauciones especiales salvo sus riegos y abonados oportunos. Pero como ser vivo y por su vigor natural, a partir del año, quizá nos comience a ‘pedir’ un recomendable cambio de maceta donde pueda continuar creciendo.

Su trasplante se realizará extrayéndola mediante unos golpecitos de su actual maceta con cuidado de que no se deshaga su cepellón. En la nueva maceta se pondrá una pequeña base del nuevo sustrato sobre la que se asentará el actual cepellón. Se rellenarán con el nuevo sustrato los lados que quedan libres entre el cepellón y el perímetro de la nueva maceta, teniendo la precaución de no apretar el sustrato en exceso para no apelmazarlo.

La altura de plantación debe de ser la misma o ligeramente superior a la que tenía antes del trasplante. Una vez finalizado, aprovecharemos para cambiar también los tutores por otros un poco más altos y procederemos a su atado para el tutorado correcto de la Schefflera arboricola, evitando apretar las ataduras para evitar futuras estrangulaciones de sus ramas.

Una vez finalizado el trasplante de la Schefflera arboricola realizaremos un riego copioso para asentar correctamente el nuevo sustrato. Los siguientes riegos los distanciaremos lo máximo posible para favorecer y estimular las nuevas emisiones de raíces y por supuesto no hará falta abonar durante las próximas cuatro o cinco semanas ya que el nuevo sustrato suele llevar un fertilizante de fondo incorporado.

Schefflera arboricola

Cómo podar una cheflera

Con el tiempo las ramas de la Schefflera arboricola crecen y se desproporciona su porte. Es el momento de podarla para mantenerla dentro de unas proporciones adecuadas, sobre todo si está en el interior del hogar. Recordemos que es una planta con buena facilidad de brotado por lo que mediante la poda podemos conseguir que esta sea más frondosa que cuando la adquirimos.

Lo primero será evaluar el momento y cómo acometer su poda. Esta suele presentar varios tallos y con ello aumenta las opciones de cuales cortar. El consejo si procede, es no podarla de golpe para evitar dejarle un aspecto desmochado. En el caso de que solamente presente un tallo no hay más opciones que podarlo a la atura deseada.

Hay que tener en cuenta la forma natural de la planta en el momento de podarla. Si es el que se desea mantener, las podas irán orientadas en ese sentido, si lo que queremos es cambiarlo, los cortes de poda se darán de forma estratégica para conseguir ese cambio. En todos los casos, la mejor época de poda es durante la primavera y verano. Si tiene múltiples tallos, podemos realizar podas selectivas anuales, cortando tallos alternos para conseguir que la planta siempre tenga un aspecto frondoso.

Un aspecto a tener muy en cuenta es la zona de corte. Al margen de la altura del tallo que se aplique, este debe de realizarse siempre con tijeras de podar bien afiladas y procurando cortar por encima de una hoja en que su yema esté dirigida hacia la zona de crecimiento que deseemos se produzca. Pensar en cómo crecerá la planta en el futuro nos indicará donde necesita que la podemos para promover el crecimiento en direcciones específicas.

Antes de podarla debemos saber que nuestra Schefflera arboricola se encuentra bien alimentada y con vigor. Esto nos asegurará que brotará rápidamente y con fuerza. También que está bien regada para evitarle un estrés innecesario. También que se encuentra en un estado fitosanitario adecuado… es más, la poda nos puede servir también para eliminar ramas dañadas o con síntomas de asentamiento de plagas como por ejemplo las cochinillas.

Otro aspecto muy interesante es que podemos aprovechar el momento de la poda para su trasplante ya que así coordinamos factores como un nuevo recipiente, ubicación de la planta y futura brotación dentro de un espacio concreto. Si el corte es sobre una rama muy gruesa, hay que hacerlo en forma de bisel para que si llueve o se riega por encima no se acumule agua sobre la zona de corte. La aplicación de un sellante cicatrizante sobre la herida en muy interesante.

Otro punto a tener en cuenta es que de las ramas podadas, se pueden extraer esquejes ideales para propagar nuevas plantas. Coloca un esqueje con una o dos hojas en tierra húmeda durante algunas semanas, resguardadas de la deshidratación. Las raíces deben brotar desde la base de los esquejes y seguidamente las plantas podrán ser trasplantadas a nuevas macetas.

Schefflera arboricola

Consejos sobre la Schefflera arboricola

Entre los problemas que suele tener la Schefflera arboricola se encuentran:

  • Hojas amarillas y caedizas. Se suele producir como consecuencia de exceso de riego. Se aconseja dejar secar el sustrato algo de tiempo entre cada riego, así como comprobar que el exceso de agua sale por los agujeros de drenaje y que el sustrato no está compactado.
  • El cuello de la planta se oscurece. Es que se está pudriendo por exceso de agua. Evitar regar en exceso y aplicar un fungicida específico.
  • Las hojas de abajo se caen. Suele ser por falta de luz. Reubicar la planta en un lugar más iluminado.
  • Tiene las hojas pálidas. Básicamente se produce por una falta de fertilizantes y/o de luz.
  • Las hojas están ‘quemadas’. Suele ser por un exceso de fertilizantes. Dar un par de riegos muy copiosos para ‘lavar el sustrato’ y los próximos abonados se realizarán con fertilizantes de calidad y a las dosis adecuadas.

Plagas y enfermedades de la Schefflera arboricola

En cuanto a las enfermedades más propensas a atacar la Schefflera arboricola se encuentran:

  • Alternariosis (Alternaria panax). Se manifiesta como manchas en hojas de forma circular.
  • Punteado foliar (Xanthomonas campestris). Aparece una especie de punteado amarillo con menos de un milímetro de diámetro sobre el haz de sus hojas. En caso de fuerte infección sus hojas amarillean por completo y se caen.
  • Negrilla (Fumagina spp.). Sus hojas y tallos jóvenes se llenan de tizne negro. Se trata de un hongo que se desarrolla sobre la melaza que excretan insectos chupadores como por ejemplo las cochinillas, los pulgones y la mosca blanca. Controlando estas plagas se controla también la negrilla.
  • Oídio. Aparece sobre las hojas un polvo de color blanco que las seca y provocan su caída.
  • Otras enfermedades son la Antracnosis (Colletotrichum spp., Gleosporium spp.), las manchas foliares producida por el hongo Cercospora spp. Y la podredumbre basal del tallo como consecuencia del ataque de los hongos Rhizoctonia solani y Sclerotinia.

Respecto a las plagas más propensas a atacar la Schefflera arboricola se encuentran:

  • Cochinillas. Producida por insectos que se protegen con un pequeño caparazón en forma de lapa. Estos se adhieren fuertemente a la superficie de las hojas y tallos y debilitan la planta. Son muy difíciles de controlar y a su vez segregan una melaza brillante como los pulgones y la mosca blanca.
  • Cotonet. Es en realidad un tipo de cochinilla pero con un aspecto de masa de algodoncillo blanco que se ubica en las hojas y axilas de la planta.
  • Araña roja. Le favorece el ambiente seco y caluroso por lo que su época de ataque preferido es el verano. Si se pulveriza con agua su follaje se evita en gran medida su aparición. Su ataque provoca pequeñas manchas grisáceas en las hojas y a veces, así como finas telarañas por el envés.
  • Pulgones (áfidos). Los hay de varios colores según la especie, sobre todo verdes y negros. Su ataque produce deformaciones en los brotes.
  • Trips. Son pequeños insectos de escasos milímetros de longitud que pican las hojas para su alimentación. Debilitan la planta y al igual que los pulgones son vectores de virosis.

Alstroemeria aurantiaca

Las flores de Alstroemerias, también llamadas lirio de los Incas o azucena peruana, en el lenguaje de las flores simbolizan la salud, la fortuna, la devoción, la prosperidad… siempre conceptos ligados a la amistad y el bienestar. Quizás por ello es una de esas flores que se regalan entre las amigas y amigos sin importar su género.

Es una planta herbácea tuberosa (rizomatosa) que puede cultivarse para flor cortada o plantada directamente en el jardín como planta naturizada. En ambos casos, su espectacular floración aporta color y elegancia allá donde se encuentra.

El género Alstroemeria sp.

El nombre de su género está dedicado al botánico sueco Claus von Alstroemer (1736-1796) ya que esta planta llegó a Europa en el siglo XVIII de su mano, un joven naturalista que realizó un viaje de investigación botánica por Sudamérica y a su regreso en 1753 trajo consigo las semillas de esta flor.

Flores de Alstroemeria aurantiaca

El género Alstroemeria sp. contiene unas 120 especies, principalmente provenientes de regiones frescas y montañosas en los Andes. Entre las especies más populares se encuentran:

  • Alstroemeria aurantiaca (sin.: Alstroemeria aurea)
  • Alstroemeria caryophyllaea
  • Alstroemeria haemantha
  • Alstroemeria ligtu
  • Alstroemeria patagonica
  • Alstroemeria psittacina
  • Alstroemeria pulchella

Lirio de los Incas o azucena peruana

Nombres como astromelia, lirio de campo, azucena, lirio del Perú o lirio de los Incas son nombres populares con el que se le conoce a la Alstroemeria aurantiaca. Pertenece a la familia de las Amariliáceas y es originaria de América del Sur, más concretamente de Chile y Perú.

La Alstroemeria aurantiaca es una planta tuberosa o rizomatosa de hoja perenne. En su crecimiento radicular, el rizoma de la Alstroemeria se desarrolla bajo el suelo y de él crecen los retoños de forma vertical. De su rizoma principal se desarrollan nuevos rizomas laterales, que a su vez también pueden producir nuevos retoños… siendo esta una forma habitual de reproducción. Destacar que los tallos que se encuentran por encima de la superficie no crecen lateralmente.

Estos tallos erectos emitidos miden de 30 a 90 centímetros según la variedad, tienen un follaje de pocas hojas lanceloladas y terminan sus tallos en una umbela de 3 a 10 flores. Éstas tienen 6 pétalos con diversas marcas y manchas de colores contrastantes.

Flores de Alstroemeria aurantiaca

La mayor parte del desarrollo del rizoma de la Alstroemeria aurantiaca se realiza por debajo del sustrato de cultivo, la temperatura del suelo desempeñará un papel decisivo en la producción profesional. Como ejemplo, después de un período de temperaturas muy altas del suelo, la planta producirá muchos retoños y rizomas nuevos, aunque es posible que muchos de estos retoños no lleguen a florecer por su escaso tamaño y fuerza.

La floración natural de la Alstroemeria aurantiaca se sitúa desde la primavera hasta bien entrado el otoño si las condiciones le son favorables, aunque a nivel profesional se mantiene, gracias a las técnicas de cultivo en floración durante todo el año. Para ello se utiliza tanto la calefacción como el aporte de iluminación artificial.

Cultivo de la Alstroemeria aurantiaca

En España, normalmente se planta la Alstroemeria desde noviembre hasta junio y en el hemisferio austral desde septiembre hasta diciembre.

El cultivo de la Alstroemeria aurantiaca se realiza profesionalmente en la mayoría de los casos en invernaderos con calefacción, si bien pueden cultivarse al aire libre si las temperaturas no descienden de los 8°C y sin una humedad excesiva. Una vez plantadas, entre 10 ó 15 semanas según la variedad comenzará a florecer… y podrán seguir haciéndolo durante 3 ó 4 años, momento en el que se recomienda reponer las plantas.

La temperatura ambiente a comienzos de cultivo… durante las primeras seis semanas después de la plantación, la óptima es de 13°C durante la noche y entre 14 y 16°C durante el día. Unas temperaturas algo más bajas provocarán un retraso en su crecimiento, pero a cambio se puede obtener una calidad mejor con un tallo algo más corto.

Ya en el resto del cultivo, la temperatura óptima de crecimiento de la Alstroemeria en verano es de 18 a 22ºC durante el día y algo más frías durante la noche. En invierno, las temperaturas óptimas diurnas deben de oscilar entre 10 y 14ºC. La temperatura del suelo es muy importante en este cultivo y si se mantiene entre los 14 y 17ºC, la calidad de las flores será mayor.

En los invernaderos, cuando la humedad es muy elevada se recomienda ventilar mediante la apertura de las ventanas, utilizar calefacción o utilizar ventiladores.

En España, para el cultivo de la Alstroemeria aurantiaca no hace falta iluminación artificial, pero en países como Holanda, se utilizan lámparas de descarga de alta intensidad para mejora de la calidad y la producción de tallos en invierno. Como curiosidad se aplican de 3.000 a 4.000 Lux por metro cuadrado.

Un buen cultivo de Alstroemeria aurantiaca en invernadero producirá entre 180 a 400 tallos por metro cuadrado y año, dependiendo de la variedad, el método de producción, la cantidad de luz, etc. considerando aceptable que cerca de un 60 – 80% de la producción se puede vender como producto de primera calidad (un tallo recio con 4 flores o más).

Flores de Alstroemeria aurantiaca

Plagas y enfermedades de la Alstroemeria aurantiaca

En cuanto a posibles plagas, enfermedades y otros problemas, la rusticidad de la Alstroemeria no implica que se puedan dar en cultivo plagas como pulgones, trips, araña roja, caracoles, orugas, moscas blancas y nemátodos, controlándose fácilmente si se detectan en sus primeras fases de ataque.

A nivel de enfermedades, solamente cuando el suelo es demasiado húmedo, Pythium y menos frecuentemente Phytophthora presentan algún problema… y en ocasiones la Rhizoctonia cuando se da un ambiente cálido y húmedo.

Como fisiopatías… la deficiencia de hierro se suele manifestar en las hojas jóvenes que se vuelven amarillas, mientras que sus venas se quedan verdes; la deficiencia de manganeso se manifiesta en las hojas jóvenes que se vuelven amarillas quedándose tan sólo las venas mayores verdes: y la deficiencia de magnesio se manifiesta en las hojas viejas que se vuelven amarillas, y se ven rayas amarillas y verdes en las hojas.

Comercio de las flores frescas de Alstroemeria

Las flores de Alstroemeria aurantiaca, en el lenguaje de las flores simbolizan la salud, la fortuna, la devoción, la prosperidad… siempre conceptos ligados a la amistad y el bienestar. Quizás por ello es una de esas flores que se regalan entre las amigas y amigos sin importar su género.

Son flores todavía bastante desconocidas por el consumidor por lo que está por descubrir todo su potencial. Las flores de Alstroemeria están muy indicadas para la realización de bouquets y arreglos florales comerciales. Destacan por su larga vida en el jarrón que si se cuidan convenientemente pueden superar con facilidad las dos semanas con un buen aspecto ornamental.

La época en las que las flores de Alstroemeria aurantiaca se encuentran en su mayor oferta en el mercado, cuando se importan de Sudamérica, se centra en la primavera y verano andino, la que equivale en el hemisferio norte desde finales de verano a mitad de invierno. Sin embargo, gracias a las tecnologías de producción con su control climático y el creciente número de viveros que las cultivan en Europa, hoy en día ya las podemos encontrar en el mercado durante todo el año.

Lo mismo sucede con los colores de las flores de Alstroemerias. Fruto de las constantes hibridaciones y mejoras genéticas durante estas últimas décadas, las podemos encontrar en un surtido impresionante. Estos híbridos se están comercializando bajo marcas comerciales y la mayoría de ellos con protección de derechos de autor (royalties). En su conjunto, podemos encontrar en el mercado todo un abanico de gamas de colores dentro del blanco, dorado, amarillo, naranja, rosa, damasco, rojo, púrpura, violáceo, lavanda, etc.

Las flores de Alstroemeria aurantiaca se venden principalmente en floristerías y es una flor que cuando se compra en un ramo, con muchos de sus botones florales aun por abrir, no muestra toda su espectacularidad. Esta llega poco a poco, haciendo que el ramo sea cada día más apreciado.

Flores de Alstroemeria aurantiaca

La Alstroemeria aurantiaca para flor cortada

La planta de Alstroemeria aurantiaca es muy importante como cultivo de flor cortada, tanto a nivel de los mercados holandeses (referencia europea en este ámbito) como en los internacionales. Como ejemplo diremos que sólo en Holanda se cultivan más de 100 hectáreas de Alstroemeria aurantiaca para flor cortada, mientras que en el resto del mundo su superficie ronda las 400 hectáreas.

Sin embargo, el mercado de la Alstroemeria aurantiaca todavía es relativamente nuevo, aunque cada vez cobra un interés mayor. Este aumento se debe principalmente a factores como que es una especie relativamente fácil de cultivar ya que no exige cuidados especiales, sus flores son muy atractivas y elegantes, poseen una vida muy larga en el jarrón y su precio es muy razonable.

A nivel de producción profesional, la mayoría de las Alstroemeria aurantiaca se cultivan en invernaderos con calefacción, aunque si la climatología reinante lo permite, puede cultivarse también en túneles con cubierta de plástico sin calefacción… e incluso al aire libre. La Alstroemeria aurantiaca puede llegar a soportar temperaturas por debajo de los 8ºC.

Una vez plantadas en el vivero, las modernas variedades de Alstroemeria aurantiaca comienzan su floración a las diez o quince semanas, continuando floreciendo durante 3 ó 4 años de forma rentable si en cultivo es el adecuado. Pasado este tiempo, las plantas de Alstroemeria aurantiaca todavía producen suficientes tallos pero de un diámetro inferior por lo que se aconseja realizar nuevas plantaciones.

Este aspecto también tiene sus ventajas ya que la Alstroemeria aurantiaca para flor cortada también está sujeta a modas y además aparecen nuevas variedades con colores más comerciales o plantas más productivas.

Como referencia para los productores profesionales se dictamina que la producción de Alstroemeria aurantiaca se puede situar en un rango de entre 180 a 400 tallos por metro cuadrado y año, dependiendo claro está de la variedad, el método de producción, la cantidad de luz, etc. En condiciones normales, entre un 60 y un 80% de la producción se puede vender como producto de primera calidad, refiriéndose esta calidad para tallos con 4 flores o más y un buen grosor del mismo.

Cómo conseguir flores frescas de Alstroemeria en el jardín

Si tenemos plantas de Alstroemeria en el jardín, podemos echar sobre ella una malla agrícola de las que se usan para cultivar el clavel, con hilos componiendo grandes cuadros que sirvan de guía y soporte para los tallos. Si la ponemos podremos guiarlos una vez por semana y así, los tallos crecerán mucho más rectos.

Es también importante que durante el año se eliminen con regularidad los retoños que quedan sin flores, así como los retoños viejos y dañados. Estas podas permiten disponer de más espacio para el mejor desarrollo de la vegetación.

Si tenemos en el jardín alguna planta de Alstroemeria aurantiaca y deseamos recolectar sus flores para lucirlas en un jarrón, la forma más recomendada es arrancando los tallos del suelo directamente ya que requiere menos trabajo que cortar y no pasa nada. Solamente se recomienda realizar el corte mediante tijeras especialmente en el caso de plantas jóvenes, porque arrancándolas se puede dañar demasiado el rizoma.

Si disponemos de muchas plantas, los tallos florales los podemos cosechar durante dos veces a la semana en invierno y de 3 a 4 veces semanalmente en verano. Saber que tras su cosecha y la clasificación, a nivel profesional, las flores se colocan en una solución de giberelina, una hormona vegetal que evita que las hojas se amarilleen.

Flores de Alstroemeria aurantiaca

Cómo conseguir que las flores de Alstroemeria duren más

Tras la recolección de flores de Alstroemeria aurantiaca y una vez en el jarrón, es recomendable que se recorten todos sus tallos en diagonal por su base entre 0,5 y 1 centímetro para mejorar que absorba mejor el agua. Rellenar el jarrón con agua fresca unos 10 centímetros y añadir un conservante de flor.

Es importante que el jarrón esté limpio para que la flor se conserve mejor. A continuación poner las flores inmediatamente en agua y si se puede cambiar el agua a diario o cada dos días es perfecto. En cada cambio, volver a recortar todos los tallos en diagonal por su base entre 0’5 y 1 centímetro. Por último, aconsejamos y esto para todos los ramos, que al cambiar el agua, se lave el jarrón con unas gotas de lejía para eliminar las bacterias.

Para que el ramo de Alstroemeria aurantiaca mantenga su máximo esplendor, es importante proteger sus flores de la luz directa del sol, pero manteniéndolas en un sitio bien luminoso.

Plantación de la Alstroemeria aurantiaca en el jardín

Aunque la Alstroemeria aurantiaca es un planta más conocida como flor cortada, últimamente se han venido desarrollando variedades especialmente orientadas para su uso en jardinería como planta de flor en el jardín. En estos casos, la Alstroemeria de jardín es muy fácil de cultivar dada su rusticidad.

Normalmente se comercializan en macetas mediante los canales comerciales habituales como son floristerías, centros de jardinería, grandes superficies y tiendas especializadas. Una vez adquiridas, las plantaremos directamente en el jardín procurando elegir una zona preferiblemente resguardada del sol directo a las horas de mayor intensidad y con un suelo con buen drenaje.

Flores de Alstroemeria aurantiaca

En el vivero se comienza con el cultivo en otoño, aconsejamos podar las plantas en el invierno para estimular el desarrollo de más retoños. Su venta, plantadas en estas fechas, estará lista para comienzos de primavera. Y plantadas a mediados de primavera… su venta se realizará a finales de verano o principios de otoño.

El tamaño de maceta suele ser grande para una planta de flor, entre 15 y 20 centímetros de diámetro. El sustrato suele ser muy turboso, por lo que en el jardín intentaremos mejorar la tierra sobre todo a nivel de materia orgánica.

La Alstroemeria aurantiaca requiere temperaturas más bien frías, por lo que es ideal para ocupar las partes del jardín más frescas. Temperaturas que no excedan mucho de los 20ºC será agradecido por estas plantas.

El riego será a tener muy en cuenta ya que debemos de evitar someter a la Alstroemeria a periodos de sequía innecesarios. Por eso advertimos que el suelo esté bien drenado para no crear problemas con riegos continuados.

Para evitar que la planta se ‘estire demasiado’ y crezca de forma desgarbada es aconsejable proporcionar un abonado poco nitrógeno pero con suficiente potasio. Una fórmula de 12 – 18 – 24 (nitrógeno, fósforo, potasio) es muy recomendable. Si aplicamos a la hora de preparar el terreno un abono de liberación lenta del tipo 16 – 8 – 16 a una dosis de 3 gramos por litro de tierra es suficiente para los primeros meses.

La Alstroemeria aurantiaca de jardín no es muy susceptible a enfermedades. El hongo Botrytis es la enfermedad más corriente en invierno. Mantener una buena circulación de aire, plantas limpias y rociar de vez en cuando con un fungicida preventivo es suficiente para mantenerlas sanas. En el caso de que aparezcan plagas como caracoles, babosas, orugas y pulgones se recomienda controlarlos con los métodos tradicionales.

El huerto urbano en Expojove Valencia

La ciudad de Valencia (España) fue durante el 2017 la Capital Mundial de la Alimentación de la FAO. Una de sus repercusiones ha sido que su feria de Navidad ExpoJove, dedicada a la infancia y a la juventud, girara en esta edición alrededor de la alimentación saludable y sostenible, utilizando para ello el eslogan ‘Nyam!’.

Así se puede desmentir la famosa frase de que ‘la comida no es un juego’ y como muestra de ello Expojove 2017 muestra cómo hacer compatibles los buenos hábitos alimenticios con el entretenimiento de los más pequeños. Para ello se han desplegado en más de 50.000 metros cuadrados de Feria Valencia seis áreas temáticas que tienen en una cocina gigantesca su escenario principal.

El huerto urbano en Expojove Valencia

La huerta se convierte en protagonista de Expojove

En el pabellón 1 de Expojove se dedica buena parte de sus actividades a la divulgación y el acercamiento a la huerta valenciana: una red de huertas urbanas de la que goza esta ciudad de Valencia y que a su vez es motivo de estudio de otras muchas ciudades del mundo, ya que permiten poner las cosechas allí cultivadas en un tiempo record en las tiendas de barrio.

En el caso de esta ciudad, además cuenta con una estructura única en el mundo para comercializar sus frutas y hortalizas llamada la Tira de contar, de la que recientemente ha realizado un magnífico fotolibro el fotógrafo José Luis Iniesta bajo el título ‘La Tira de comptar. Els actors de l´agricultura de proximitat’ (La Tira de contar. Los actores de la agricultura de proximidad).

Volviendo al espacio destinado a recrear la huerta valenciana, la empresa Centro de Jardinería Tot en U ha recreado paisajes de los campos típicos valencianos, en los que no ha faltado su vinculación indisociable con las zonas lindantes a la Albufera y sus construcciones históricas en forma de barraca. En estos espacios se ha conseguido el objetivo de divulgar y acercar a los más pequeños los distintivos de la agricultura y los amplios valores de la huerta.

Como especialistas en huertos urbanos, Centro de Jardinería Tot en U ha cultivado en sus propias instalaciones de Picassent (Valencia) para esta ocasión, un gran número de hortalizas y frutales en maceta. El resultado ha sido que los niños y niñas que asisten a Expojove puedan pasear por esta zona de huerta contemplando y pudiendo tocar diferentes tipos de lechugas de colores, fresas, cebollas, coles, alcachofas,… y todas ellas propias de esta estación de invierno.

El huerto urbano en Expojove Valencia

La alimentación saludable y sostenible en escenarios naturales

Como avanzamos, la edición de este año de Expojove gira alrededor de la alimentación saludable y sostenible, aprovechando la Capitalidad Mundial de la Alimentación de la FAO de Valencia. Para ello se han habilitado diversos escenarios naturales de donde provienen los alimentos.

El conjunto ha contemplado seis áreas temáticas. El escenario principal es ‘La gran cocina’ y está ubicado en el primer pabellón. De él se accede a los otros cinco espacios relacionados con la procedencia de los alimentos: la granja, la montaña, el bosque, la huerta, la Albufera y el mar Mediterráneo. En todos ellos los niños y niñas pueden aprender de dónde vienen los alimentos que comen a diario, pisar uva para hacer mosto, perderse en un bosque laberíntico, plantar semillas, descubrir la huerta y sus barracas o participar en un enorme quién es quién marino.

Expojove plantea así extender ahora a los más pequeños los beneficios de una dieta sana y una alimentación saludable basada en productos frescos y de proximidad.

Expojove Valencia

La feria Expojove Valencia es una cita tradicional que tiene lugar durante los días navideños. Miles de familias pueden acudir durante este periodo de vacaciones de Navidad donde actividades vinculadas con el teatro, la música, el entretenimiento… e incluso la ciencia, ofrecen una propuesta diferente con la que despedir y comenzar el año.

Esta se celebra en Feria de Valencia y en ella participan tanto empresas públicas como privadas. Esta edición se celebra del 26 de diciembre de 2017 hasta el 4 de enero de 2018 y su horario es de 11:00 a 20:00 horas, a excepción del día 31 que abrirá de 10:00 a 14:00 horas, y el día 1 de enero que lo hará de 16:00 a 21:00 horas.

Nuevo Real Decreto sobre productos fertilizantes

El mercado de los fertilizantes se encuentra cuidadosamente legislado para que sus fabricantes desarrollen productos agronutrionales de calidad contrastada y sin riesgo para la salud humana y medio ambiente. En este contexto, con fecha miércoles 6 de diciembre de 2017 se ha publicado en el BOE el Real Decreto 999/2017 de 24 de noviembre. Al entrar en vigor, este modifica el anterior Real Decreto 506/2013, de 28 de junio, sobre productos fertilizantes.

¿Qué establece el nuevo Real Decreto sobre productos fertilizantes?

El anterior Real Decreto 506/2013 de 28 de junio sobre productos fertilizantes establecía la normativa básica en materia de productos fertilizantes, no considerados como «abonos CE» y las normas necesarias de coordinación con las comunidades autónomas.

Desde entonces, apenas cinco años después, el mundo de los fertilizantes ha experimentado un gran progreso tanto técnico como científico, facilitando el desarrollo de nuevos productos fertilizantes, por lo que hay que adaptar el marco legislativo vigente para adecuarlo a los nuevos tiempos.

Esta evolución se ha tenido en numerosas especialidades de fertilizantes y en concreto en el desarrollo de productos fertilizantes que incorporan microorganismos cuya acción es facilitar la disponibilidad de nutrientes para la planta. El uso de microorganismos en la agricultura se ha convertido en una nueva especialidad que ha obligado a una revisión en profundidad del Real Decreto 506/2013, de 28 de junio, para su incorporación al Registro de productos fertilizantes.

¿Qué contempla el nuevo Real Decreto sobre productos fertilizantes?

La actualización del articulado del nuevo real decreto contempla principalmente los aspectos relacionados con microorganismos que pueden formar parte de un fertilizante y los anexos, para incluir nuevos tipos de productos (anexo I del Real Decreto 999/2017), actualizar las disposiciones sobre identificación y etiquetado (anexo II), modificar un margen de tolerancia (anexo III), establecer los métodos de análisis para estos nuevos productos (anexo VI) y corregir un error en las instrucciones para la inclusión de un nuevo tipo de fertilizantes (anexo VII). Además se añade un anexo VIII que establece los requisitos específicos de los productos fertilizantes elaborados con microorganismos.

Con un carácter más de ámbito burocrático, tras la entrada en vigor de la Ley 39/2015 de 1 de octubre de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, también implica la necesidad de adaptar el procedimiento de inscripción en el Registro de productos fertilizantes y substituir las referencias a la Ley 30/1992 de 26 de noviembre por las correspondientes en la nueva regulación.

Descarga en PDF del nuevo Real Decreto 999/2017 sobre productos fertilizantesDescarga en PDF del nuevo Real Decreto 999/2017 sobre productos fertilizantes. (2,08 MB)

Tomates maduros

¿Y sobre el futuro Reglamento UE de Fertilizantes?

Efectivamente está teniendo mucho interés la situación del futuro Reglamento UE de Fertilizantes ya que su legislación es paralela a la del actual RD antes mencionado.

En este sentido el futuro Reglamento UE de Fertilizantes se encuentra actualmente en fase de preparación y discusión a nivel europeo, teniendo la previsión que se apruebe no antes del año 2020. Este será de cumplimiento voluntario para la industria y coexistirá con las legislaciones nacionales de cada Estado miembro.

En este futuro Reglamento de Fertilizantes también se incluyen los Bioestimulantes agrícolas y se está debatiendo entre expertos de la CE, Parlamento y Consejo de la UE. De forma paralela también se está desarrollando una intensa actividad de orden técnico, con varios grupos de trabajo para la inclusión de otras categorías de materiales, dentro del marco de Economía Circular, sobre nuevas tecnologías, sobre Bioestimulantes agrícolas, y para cumplir con el mandato de la CE de estandarización de metodologías de ensayos y de análisis, que deben acompañar al Reglamento.

Sin duda, estamos ante trabajos complejos que van a necesitar por lo menos 2 años más para completarse y mientras tanto, seguirá en vigor el Reglamento 2003/2003 de Abonos CE.

Las plantas de la Navidad

Con la llegada de la Navidad, también llegan los turrones, los villancicos… y también algunas plantas que durante todo el año han estado como ausentes en la casa o en el jardín. Son las plantas de la Navidad.

Entre estas plantas encontramos principalmente a la Poinsettia (Euphorbia pulcherrima), el acebo (Ilex aquifolium), el muérdago y los populares abetos. Estos últimos, agrupan bajo esta denominación a varias coníferas en las que incluso en España… se encuentran los pinos.

Flores de Poinsettias

Las Poinsettias con sus llamativas hojas rojas, en realidad brácteas, tienen su venta centrada entre finales de noviembre hasta el 20 de diciembre, para ser disfrutadas sobre todo desde el Día de Navidad hasta después del Día de Reyes. Esta planta está presente en los jardines de las ciudades, centros y locales comerciales, restaurantes y por supuesto en los hogares particulares durante todas estas fiestas.

El color rojo es el más popular con más de un 80% con respecto a los demás. Aun así, cada año van teniendo más aceptación otros colores entre los que se encuentran las variedades con brácteas bicolores y jaspeadas. A ellas hay que añadir el que muchas empresas apliquen purpurina dorada o plateada sobre sus brácteas y hojas para intensificar el concepto navideño.

El acebo

El acebo, con sus llamativos frutos rojos es todo un símbolo navideño. El acebo, además de como planta, también se comercializan sus ramas en las que sus frutos rojos son todo un símbolo navideño.

Como detalle navideño, muchas empresas comercializan pequeños esquejes de acebo en los que insertan sobre la maceta decoraciones con pequeñas bolitas rojas para simular sus frutos. Es una planta protegida y debemos respetarla cuando la vemos en los montes y no cortar sus ramas, para eso se comercializan acebos cultivados en maceta que podemos cultivar fácilmente en el jardín.

Otras plantas para Navidad

El muérdago
El muérdago, que es una planta huésped, se comercializa en ramitas con sus frutos en pequeñas bolsas como símbolo de la buena suerte. La tradición dice se debe de regalar especialmente a principios de diciembre. El día 13 de este mes, día de Santa Lucía, se quema el muérdago que se ha tenido durante todo el año detrás de la puerta de casa y con ello se eliminan los males acumulados y retenidos por esta planta durante todo este tiempo. El nuevo muérdago que ocupa ahora su lugar, será el encargado de protegernos durante todo el año siguiente.

No hay que confundir con algunas composiciones navideñas que ‘pinchan’ en la maceta de algunas plantas unos elementos que simulan los frutos del muérdago, son de plástico y para muchos les quita todo el encanto y magia.

Abetos y demás coníferas

En cuanto a los abetos y demás coníferas de porte piramidal que engloban a los famosos árboles de Navidad, suponen un mercado muy centrado en la primera quincena de diciembre. Para ello, estos árboles se cultivan de forma especial, con un incremento notable en los formatos enraizados en maceta, con el objetivo de ser plantados posteriormente en montes y jardines con total garantía de éxito.

Otras plantas para Navidad

Como hemos adelantado, el surtido de plantas ornamentales es enorme y de todos conocido, pero si hay una época del año, sobre todo en Europa, en el que este se reduce drásticamente… son las conocidas plantas para navidad. Todos los hogares parecen ponerse de acuerdo en comprar las mismas y además unificar sus criterios en la decoración.

De cara a esta festividad, hay ciudades que tienen por costumbre organizar sus populares mercados de Navidad. En ellos, además de los tradicionales elementos de decoración, muchos puntos de venta exponen su surtido de plantas que queda reducido a un pequeño número de especies. Pero a las ya mencionadas Poinsettia, abeto, muérdago, el acebo, también se suman otras típicas de esta festividad. Un ejemplo de ellas es el musgo utilizado para la decoración del Belén, otra es el Cyclamen persicum que se prefiere en su gama de colores rojos, otro ejemplo lo representa la Schlumbergera x Buckleyi o Schlumbergera truncata (La Schlumbergera truncata tiene como sinónimo Zygocactus truncatus) conocidas como cactus de Navidad por sus espectaculares flores en ésta época del año.

No podemos olvidar en esta oferta a los verdes decorativos como son los surtidos de ramas de Eucaliptus y otras plantas como pequeñas coníferas que rociadas de nieve artificial quedan ideales como toque decorativo propio de estas fechas.

Otras plantas para Navidad

Y como la imaginación siempre está activa, cada año aparecen plantas y elementos vegetales que apoyados con ciertos toques decorativos, entran en el juego de las plantas para Navidad. Como ejemplo están los cactus de tipo columnar, que ataviados con un pequeño gorrito y bigote pasan a ser graciosas plantas navideñas. En estos casos, rechacemos todos aquellos que han utilizado elementos pinchados en las plantas y optemos por aquellos otros que simplemente han utilizado goma inocua y respetuosa con la planta.

En tiendas, sobre todo en Catalunya, también llama la atención los troncos de madera que serrados adecuadamente, estructurados con aspecto de renos y “vestidos” con telas con colores rojos conectan perfectamente con esta festividad. Son los llamados ‘Tió de Nadal’ (Nadal significa “Navidad” en catalán) y es un personaje mitológico y la base de una tradición muy arraigada.

Cyclamen persicum rojo

10 plantas típicas de Navidad para adornar nuestro hogar y jardín

Si deseamos dedicar nuestro tiempo libre en adornar la casa para la Navidad con plantas vivas, estamos de suerte porque la oferta aunque reducida, nos permite junto con la imaginación y el buen gusto crear ambientes acogedores y llenos de vida.

Sin duda, el árbol de Navidad, el portal de Belén o los adornos que se suelen colocar en las ventanas, puertas o mesa de nuestra casa por ejemplo, son los que concentran el mayor interés. Pero además de todo esto, la Navidad también es una época en la que florecen gran cantidad de plantas que pueden ser perfectas para darle un toque diferente a nuestro hogar o nuestro jardín. Así, aunque ya hemos hecho referencia a algunas de ellas, aquí nombramos las 10 plantas más típicas de Navidad para adornar nuestro hogar o jardín.

Euphorbia pulcherrima (flor de Pascua o Poinsettia)

Es la más popular o la que mejor identifica estas fechas. Como el clásico turrón navideño… vuelve a casa por navidad. Es una planta de gran belleza debido al color rojo de sus hojas.

Ilex aquifolium (Acebo)

Sin duda el acebo es otra de las plantas típicas de Navidad más utilizadas y se caracterizan por unos bordes de hojas espinosas además de sus bayas de color rojo intenso. Una planta asociada a la buena fortuna y que nunca debe faltar.

Viscum álbum (Muérdago)

El muérdago es una planta que se viene utilizando desde hace miles de años y goza de que desde siempre se ha creído que tiene poderes mágicos. Ya los utilizaban los druidas y el pueblo celta para sus conjuros. Hoy en día se vende en bolsitas y es una de esas plantas que no puede faltar en cualquier casa.

Helleborus niger (Rosas de Navidad)

Las rosas de Navidad tiene su tradición y esta planta se remonta al nacimiento de Cristo. Son la alegría de los jardines de invierno y florece en diversos colores: purpuras, blancos, rosas, amarillos pálidos,… e incluso variegados. Es una de las plantas más utilizadas del invierno tanto en parterres como en macetas.

Schlumbergera sp. (Cactus de navidad)

Originario de las zonas tropicales de Brasil, su floración suele coincidir con la Navidad y esta cualidad, al igual que ocurre con la Poinsettia la relaciona directamente con esta festividad. Es una planta de interior con necesidad de escasos cuidados y disponibles en numerosos colores, si bien los rojos y los púrpuras son los más demandados ya que son perfectos para la decoración de Navidad.

Nandina domestica (Bambú sagrado)

Es una planta poco conocida pero muy apreciada por su belleza. Muy fácil de cuidar es ideal para decorar centros de mesa gracias a su tonalidad rojiza, color típico de esta época del año. Es ampliamente cultivada en jardines como planta ornamental especialmente en Japón donde es muy apreciada.

Hippeastrum (Estrella de caballero)

Es una planta que destaca por la gran belleza de sus llamativas flores. Suele florecer en invierno y al igual que ya hemos comentado con las anteriores se vincula directamente con estas fiestas navideñas. Suelen comprase o bien en bulbos para ser cultivadas por uno mismo o ya en maceta con los botones florales iniciando su apertura. La duración de sus flores es relativamente larga.

Planta de Echeveria

Echeveria (rosa de alabastro)

La echeveria o rosa de alabastro es una planta perteneciente a la familia Crassulaceae y posee hojas aplanadas y carnosas, dispuestas en forma de roseta. La podemos encontrar en muchas variedades diferentes y aunque la más predominante es la de hojas verdes, es recomendable buscar y cultivar otras variedades de distintos colores. Aunque son resistentes a la sequía se desarrollan mejor con riegos frecuentes con fertilizantes.

Iris unguicularis (Lirio de Argel)

De flor de color violeta muy intenso, cuenta con un perfume muy embriagador. Los lirios de Argelia tienen la particularidad de no florecer de inmediato. En realidad cuanto más viejas son las plantas cultivadas mejor será su floración.

Es una planta muy dura y de cuidados muy sencillos y que sin riesgo de equivocarnos podemos apostar por ella para llenar la casa de elegancia.

Cyclamen persicum (Violeta de Persia o de los Alpes)

Es una de las plantas más populares de floración invernal en Europa debido a su particular belleza, rusticidad y posibilidades de uso ornamental. De hecho está desplazando año tras año a la Poinsettia en la jardinería de exterior, en estos casos utilizando la variedad de color rojo.

Gracias a que la podemos encontrar en muchos tamaños, siempre podemos encontrar un Cyclamen del tamaño adecuado para ubicar en el lugar deseado.

Huertos urbanos

A preguntas como qué entendemos por huertos urbanos, si estamos ante una moda o no, cuántos tipos hay, si contribuyen a una alimentación más sana o sostenible, si son un mercado apetecible para las empresas fabricantes de insumos, si son rentables o no para su propietario, si son una opción para el autoconsumo,… estas y muchas más son cuestiones que están en la calle y que en esta entrevista realizada a Fernando Cuenca como experto en esta materia, nos da respuestas sobre este tema.

Vinculado durante toda su vida al ‘mundo verde’, tras la finalización de sus estudios ha ejercido la profesión de productor de plantas ornamentales y posteriormente como asesor en esta especialidad agrícola. Trabajó en viveros de planta ornamental de interior en Alemania, Barcelona y Valencia. También trabajó durante más de 15 años con el grupo editorial Ediciones de Horticultura en calidad de redactor de numerosos artículos y gestor de campañas de publicidad de un gran número de empresas líderes en tecnología de producción. Su actual trabajo lo desarrolla como CEO de Condelmed, empresa especializada en marketing y comunicación. ‘Su tiempo libre’ lo compagina con la fotografía y el mundo del huerto urbano, en el que además de asesorar y dar conferencias, coordina la revista online Elhuertourbano.net y posee un pequeño huerto donde cultiva en modo hobby.

Fernando Cuenca en el huerto urbano

¿Qué son los huertos urbanos?

La definición de huertos urbanos a día de hoy es compleja porque estos van más allá de pequeñas zonas de cultivo no profesionales. Hoy debemos contemplar bajo esta definición incluso a la agricultura periférica de pueblos y ciudades.

De forma genérica los podemos definir como espacios donde se desarrolla una agricultura con mayor o menor grado de profesionalidad, en las que sus producciones no tienen como destino ni la industria de la transformación ni la gran distribución (cadenas de supermercados, grandes superficies, etc.), pero en ocasiones sí la venta en tiendas de barrio o mercados locales.

En su conjunto, los huertos urbanos han adquirido un gran auge y su número crece en el tiempo, tendiendo a producir un cambio a mejor en el paisaje de muchas ciudades. Está en el deseo que estos lleguen a teñirlas de verde y contribuyan a que sean más amigables, a la vez que sean ‘herramientas eficaces’ para la recuperación de espacios degradados y abandonados e incluso contribuyan a una alimentación más saludable y racional.

¿Quiere decir que la agricultura a gran escala no es saludable?

Claro que sí lo es. Lo que digo es que en ocasiones se pierde la perspectiva de muchas cosas y una de ellas son las zonas destinadas a cultivo. Mientras que las empresas de producción agrícola tienden a ‘industrializar sus cultivos’, como entiendo que así debe de ser en un marco económico, globalizado y de competitividad, eligiendo zonas amplias para sus cultivos tecnificados… van quedando abandonadas pequeñas zonas de cultivo lindantes a pueblos y ciudades con un potencial enorme y además para el cultivo de frutas y hortalizas de estación. En definitiva una huerta periurbana y de proximidad que pone el producto del campo en la tienda en tiempo record.

Como ejemplo, este 2017 Valencia (España) es la Capital Mundial de la Alimentación Sostenible y en sus congresos han participado numerosos alcaldes e instituciones internacionales para estudiar el modelo de ‘huerta valenciana’ y la institución foral ‘La Tira de Contar’ (ubicada en Mercavalencia) que por su particularidad e idiosincrasia es única en el mundo. Es tan peculiar que está siendo estudiada para importar el modelo y adaptarlo a otras ciudades a nivel mundial. Un modelo cuya historia se remonta al siglo XIII y que fue el propio Jaume I quien la instituyó y en sus inicios su principal función era asegurar el abastecimiento a la ciudad de frutas y hortalizas.

Huerto urbano en jardín

¿Se pueden clasificar los huertos urbanos en diferentes tipos?

Sí y además es importante verlos de forma sectorizada para entender la misión y el por qué de cada uno de estos tipos. También es cierto que no existe una clasificación estándar y por lo tanto se pueden clasificar desde varios puntos de vista, siendo perfectamente compatibles.

De forma esquemática una clasificación puede contemplar:

  • Huertos privados con ánimo de lucro. Son pequeños campos de proximidad a los núcleos poblados en el que sus propietarios cultivan y venden a sus clientes particulares sus productos básicamente de estación. Este tipo de agricultura para el consumo local contribuye también a una reducción de la contaminación derivada del transporte.
  • Huertos domésticos. Son los más populares y los primeros que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en ellos. Dependiendo del espacio del que se disponga pueden a su vez clasificarse de jardín, de terraza, de balcón e incluso vertical si se ubican sobre paredes. Y no olvidemos los mini huertos de cocina sobre todo liderados por brotes y plantas aromáticas y condimentarias.
  • Huertos municipales. Como su nombre invita a pensar suelen estar gestionados por los ayuntamientos para hacerlos accesibles a colectivos de personas mayores, parados o asociaciones y entidades sin ánimo de lucro. Podemos destacar que entre las diferentes funciones sociales que desempeñan, pueden jugar un papel importante ayudando a fomentar las relaciones personales en colectivos con riesgo de exclusión social.
  • Huertos didácticos. Pueden tener dependencia municipal o del centro educativo al que pertenezca. Son parcelas para actividades formativas, especialmente orientadas a escolares. Uno de sus principales objetivos es potenciar una educación agrícola y medio ambiental sana.
  • Huertos comunitarios. Básicamente están promovidos por asociaciones de vecinos, creando espacios comunes de cultivo (público o privado), en los que trabajan juntos y en equipo para cultivar productos sanos y ecológicos. Estos también contribuyen eficazmente en el refuerzo de las relaciones entre los vecinos que comparten esta actividad común.
  • Huertos terapéuticos. Ya sea en centros de salud privados o incluso a nivel particular, permitir que trabajen en un pequeño huerto, colectivos de personas mayores que estén en período de rehabilitación con cierta discapacidad, drogodependientes, etc. puede ser una actividad relajante y terapéutica.
  • Huertos estéticos y turísticos. Pueden estar en pequeños espacios de jardines, hoteles, casas rurales, restaurantes,… que si bien es aprovechada su producción, por el volumen obtenido en ellos cumplen prioritariamente una función más ornamental o de marketing.

Mesas para huertos urbanos

Hay que destacar que existe la actividad empresarial de huertos de ocio privados que consisten en terrenos privados en los que se alquilan pequeñas parcelas a los horticultores urbanos. Sus usuarios particulares pagan cuotas mensuales o anuales por realizar sus cultivos en ‘sus parcelas’ en las que suelen estar incluidos servicios como el riego, herramientas necesarias para el cultivo, asesoramiento profesional, etc.

¿Estamos ante una moda?

Es cierto que ha habido un boom y por lo tanto podemos hablar inicialmente de moda, pero la verdad es que ha venido para quedarse. En este contexto no entra el huerto urbano de periferia de ciudad que siempre ha estado y lo que toca es que no desaparezca e incluso se potencie y dignifique su labor.

Su auge, sobre todo a nivel de hobby, ha venido potenciado por la puesta en marcha de empresas de insumos que han abierto departamentos específicos para atenderlos.

Huerto urbano infantil

¿Son un mercado de interés para las empresas fabricantes de insumos?

Sí, aunque como en todo, en su justa medida. Fabricantes de fertilizantes, sustratos, fitosanitarios, herramientas,… así como productores de semillas y planteles, han puesto en marcha unidades de venta y un merchandising especialmente orientado a este mercado. A ellos se han unido el desarrollo de nuevos recipientes de cultivo como macetas, jardineras, mesas de cultivo e incluso la tecnología de la hidroponía se ha adaptado creando pequeños módulos autónomos de cultivo para este fin.

Este catálogo de productos al que me refiero está orientado al mercado de todos los tipos de huertos urbanos antes referidos, salvo a los campos periféricos de la ciudad e incluso los de jardín, que se suelen abastecer de los mismos productos que se utilizan en la agricultura convencional. Los primeros se adquieren en centros de jardinería, grandes superficie, floristerías,… mientras que los ‘más profesionales’ lo hacen en almacenes de suministros agrícolas. Ojo, sin olvidar el comercio online que ‘amplía su presencia en nuestras vidas por horas’.

¿Son rentables para sus propietarios?

La respuesta debe ser sí, aunque con la matización de que no siempre hablamos de dinero. El aprendizaje, el disfrute, el ejercicio, etc. también son valores y en ocasiones mucho más importantes. Así, los catalogados como huertos privados con ánimo de lucro evidentemente lo deben ser económicamente ya que son su razón de ser. En cambio los terapéuticos por ejemplo su rentabilidad se mide en los resultados conseguidos en los pacientes, mientras que los puramente centrados en el ocio ya cada cual utiliza sus parámetros para medir su interés en él.

Evidentemente en el mercado se puede comprar un kilo de tomate alrededor de los 2 € pero podemos preguntarnos cuánto vale el cultivar unos tomates con los más pequeños de la casa, que los recolecten con sus propias manos y se los coman bajo el juego de ‘lo he cultivado yo’.

Cultivo en huertos urbanos

¿Contribuyen a una alimentación más sana?

Hay mucha literatura que lo afirma alegremente y una realidad más compleja. En las producciones profesionales hay equipos de técnicos, agrónomos, controles exhaustivos durante el cultivo y post-cosecha, etc. que garantizan que sus producciones lleguen al consumidor final con todas las garantías. Pero cuando un particular puede adquirir por ejemplo un insecticida en una gran superficie y sin formación agrónoma, aplicarlo sobre una planta cultivada… va a depender mucho de la actitud y compromiso del usuario en el adecuado uso de estos insumos y por ende, el que su producción sea más o menos sana. Lo que también es cierto es que por lo general, quien opta por tener un huerto urbano de hobby suele ser una persona que le gusta informarse y estar comprometido con el medio ambiente, una alimentación sana, etc.

Por otra parte, a no ser habitual los cultivos protegidos, prácticamente todos los cultivos son de estación y esta es una máxima que muchos cocineros transmiten constantemente: hay que consumir productos de estación.

¿Qué especies se pueden cultivar en un huerto urbano?

En un principio un gran catálogo de frutales, hortícolas, aromáticas e incluso ornamentales. Evidentemente las opciones estarán limitadas notablemente según el tipo de huerto, espacio de producción, climatología reinante y conocimientos de su propietario.

Como he adelantado, la estacionalidad es uno de los factores más influyentes en el éxito de un cultivo en un huerto urbano, sobre todo en el caso de las hortalizas. Así por ejemplo durante la época fría del año es momento de cultivar alcachofas, coles, habas, espinacas, puerros, rabanitos, zanahorias, algunos tipos de lechugas, acelgas, endivias,… mientras que durante la cálida lo es para tomates, berenjenas, pimientos, pepinos, calabacín, judías, fresas y cebollas, por ejemplo.

Además, hay especies hortícolas que tras su denominación se esconden unos catálogos muy completos. Por ejemplo bajo las coles tenemos las coliflores, coles de Bruselas, romanesco, brócoli, col repollo,… en tomates los de tipo en rama, tipo pera, kumato, RAF, cherry,… y en pimientos los del piquillo, lamuyo, italiano, de padrón,… en definitiva para todos los gustos.

Vicia faba, habas

La Vicia faba, popularmente conocida como habas, pertenece a la familia de las Leguminosas y comenzó su cultivo en Oriente Próximo, extendiéndose rápidamente por toda la cuenca mediterránea.

Se documenta que fueros los romanos quienes mediante selecciones llegaron al tipo de haba que ahora se consume en verde, de grano grande y aplanado. Su cultivo fue extendiéndose a China a través de la Ruta de la Seda y tras el descubrimiento del Nuevo Mundo en América.

La Vicia faba es una planta anual de porte recto con un sistema radicular muy desarrollado.

Sus tallos son de color verde, angulosos y huecos con cierta robustez. Son también muy ramificados. Como planta, puede alcanzar alturas superiores al metro fácilmente.

Las hojas de haba de color verde, dispuestas de forma alternas, son compuestas y paripinnadas, con foliolos anchos ovales.

Sus flores son axilares y crecen agrupadas en racimos cortos de dos a ocho flores. Poseen una mancha grande característica de color negro o violeta en sus pétalos.

Una vez fecundadas, el fruto es una legumbre de longitud variable que puede llegar a superar los 30 centímetros y en ella entre cuatro y diez semillas. El color de estas es verde amarillento en su madurez, más o menos oscuras según la variedad.

La Vicia faba tiene varias formas de consumo:

  • En fresco, tiernas aprovechándose vainas y granos conjuntamente.
  • En fresco, maduras únicamente los granos.
  • Industria trasformadora, como materia prima tanto para enlatado como para congelado.
  • Como forraje, para alimentación de ganado (en menor cantidad).
  • Como planta nitrificadora de suelos (en menor cantidad).

Entre los principales países productores de habas se encuentran Argelia, China, Chipre, Marruecos, España, Italia, Perú, Iraq, México y Siria.

La Vicia faba es una planta muy rústica, aunque prefiere temperaturas uniformes templado-cálidas y los climas marítimos mejor que los continentales. Le va muy bien los suelos arcillosos o silíceos y arcillosos calizos ricos en humus, profundos y frescos. Su pH óptimo oscila entre 7,3 y 8,2 y es relativamente tolerante a la salinidad.

En España se siembra en primavera en las zonas más frías y durante el invierno en las más cálidas. Recordemos que sus semillas no germinan por encima de 20ºC.

De hecho es una planta que no soporta muy bien el calor y como prueba, sus flores no suelen cuajar bien por encima de los 30ºC.

Las habas también son muy sensibles a la falta de agua, especialmente desde la floración hasta el llenado de las vainas.

El cultivo de habas

El método de siembra es a chorrillo o a golpes, ya sea a mano o con sembradora. Lo ideal es disponer las semillas en líneas o caballones, con una distancia entre líneas de 50 a 60 centímetros y de 25 a 30 centímetros entre plantas.

Las semillas se entierran totalmente y tras ello realizaremos un primer riego. A partir de ahí, nos aseguraremos de mantener la humedad hasta que estas germinen, que lo harán entre los 8 ó 12 días, dependiendo de la temperatura.

cultivando habas

El haba es una planta que germina rápidamente y su nascencia se produce a los 8 ó 12 días, dependiendo de la temperatura.

A partir de aquí, el cultivo se desarrolla y simplemente hay que esperar a que florezcan, se fecunden sus flores, aparezcan sus vainas y las recolectemos en verde o ya maduras según el uso que deseemos darle.

El abonado a realizar durante el cultivo, además del aporte nitrogenado realizado por la bacteria simbiótica Rhizobium leguminosarum (que vive en simbiosis con la planta de haba), que es variable dependiendo del suelo, clima, técnicas de cultivo y genotipo de la planta, es necesario un aporte de nitrógeno adicional para las primeras fases del cultivo, además de fósforo y potasio.

Si está destinada a la industria, la recolección será mecanizada. El método consiste en pasar primero una segadora hileradora, que deja las matas en línea y posteriormente una cosechadora-desgranadora.

En el caso de cultivarse en un huerto urbano, la recolección es siempre manual y puede realizarse tantas veces como se desee, para recolectar sus vainas en su momento de maduración óptima y deseada.

Para sembrar habas con éxito en el huerto urbano en campo comenzaremos con la preparación del terreno. Este factor es muy importante ya que la planta posee una potente raíz pivotante. Hay que realizar una labor profunda para acondicionar el terreno, de 25 a 40 centímetros de profundidad.

Para sembrar habas con éxito en el huerto urbano en áticos o balcones, lo ideal es hacerlo en macetas grandes. Utilizaremos un sustrato de plantación sustrato para plantas de exterior o sustrato para huerto urbano. Cualquiera de los tres nos dará buen resultado.

Por cada macetero sembraremos unas tres semillas, enterrándolas totalmente y nos aseguraremos de mantener la humedad del sustrato hasta que germine. Una vez germinado, entre los 8 ó 12 días dependiendo de la temperatura, podemos dejar todas las plantitas o sólo una. Conviven bien entre ellas.

Conforme crezcan, es conveniente ir tutorándolas para evitar que el viento rompa sus ramas o que estas caigan sobre otras plantas de cultivo.

En condiciones favorables, la recolección se realizará transcurridos aproximadamente 90 días según variedades ya que por ejemplo la variedad Muchamiel puede comenzar a los 40 días.

La recolección depende del tipo de material vegetal, de la velocidad de su crecimiento y del destino de su producción. Las habas destinadas al consumo en fresco se recolectarán manualmente y se darán dos, tres o más pases para cosechar la totalidad de la producción.

La conservación de las habas verdes se realiza a 0-1ºC y 85-95% de humedad relativa.

Fecha de siembra de las habas

La fecha de siembra de las habas es importante para obtener la producción deseada. Evidentemente, las demás técnicas culturales también deben de ser tenidas en cuenta.

En este caso hablamos de la fecha de siembra de las habas. Para ello, nos referiremos al hemisferio norte y concretamente al área mediterránea.

Su producción se centra entre los meses de diciembre y abril. Teniendo en cuenta este dato, la siembra se puede realizar unos cuarenta días antes si se utilizan las variedades más precoces.

Según el microclima reinante en la zona, se deben de tener en cuenta dos aspectos de especial importancia. Siempre, teniendo en cuenta que la siembra se realizará de forma directa, ya sea en el caso del huerto en el campo, o en la maceta si tenemos un huerto urbano en la terraza, balcón o ático.

Un aspecto es el riesgo de heladas. En tal caso realizaremos la siembra una vez pasen las fechas críticas: finales de febrero o principios de abril.

Otro es el exceso de calor. Si el otoño es fresco, podremos comenzar la siembra lo antes posible, pudiendo tener las primeras habas a finales de noviembre. Y si el verano es tardío, podemos seguir recolectando estos frutos hasta bien entrado el mes de mayo.

Las habas pueden cultivarse incluso en verano, pero su floración será escasa y sus flores abortarán, por lo que la cosecha será nula.

Por lo tanto, la fecha de siembra de las habas (por ejemplo en España) puede situarse desde el mes de agosto al de octubre, para producciones antes del invierno. Y a principios de primavera para aquellas zonas con fuerte riesgo de heladas, como son las zonas de interior de España.

>> Ver artículo sobre enfermedades de las habas.

Arroz al horno

El arroz es un cereal presente en casi todas las cocinas del mundo, indispensable en una dieta sana y equilibrada. En los países asiáticos y mediterráneos es donde más se consume, tiene un alto valor nutritivo. En casi todas las cocinas se utiliza como plato principal aunque también sirve como guarnición de muchos otros platos.

En la Comunidad Valenciana se elaboran infinidad de platos con este cereal. El arroz es uno de los cultivos de regadío más característicos y de mayor tradición del Parque Natural de la Albufera. Es, de hecho, el más importante para la agricultura de la zona.

El arroz es una fuente de energía excepcional y un alimento rico en fibra. Contiene poco sodio, por lo que es beneficioso para las personas que sufren de hipertensión.
El arroz integral contiene nutrientes que estimulan el crecimiento y la actividad de los neurotransmisores, que nos ayudaran a prevenir la enfermedad de Alzheimer.

Ingredientes para el arroz al horno (2-4 personas):

  • 150 gr. de arroz
  • 300 ml. de agua hirviendo
  • 1 patata mediana pelada
  • 2 tomates maduros pelados
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 calabacín pequeño
  • 100 gr. de garbanzos cocidos
  • 6 dientes de ajo enteros y sin pelar
  • Sal y aceite
  • Azafrán

Pasos para su elaboración:

  • Poner el horno a calentar a 220ºC.
  • En una cazuela se pone un poco de aceite, repartir el arroz, añadir la patata, la zanahoria y la cebolla a trozos y sin piel, el calabacín con su piel a rodajas, los garbanzos, el tomate, los ajos y la sal.
  • Agregar el agua hirviendo y el azafrán y mezclarlo todo.
  • Introducir la cazuela en la parte media del horno y dejar que se cocine a 220ºC unos 45min. (el tiempo puede variar según el horno). El arroz debe de quedar seco.

Ingrediente destacado: los garbanzos

¡Sabias que el origen del cultivo de los garbanzos nace en el Mediterráneo Oriental. Paises como Grecia, Turquía o Siria fuerón pioneros en el cultivo de esta legumbre, con importantes cualidades culinarias y nutritivas. Contienen una gran cantidad de nutrientes, vitaminas y minerales.

Los garbanzos tienen mucha vitamínas, las mas abundantes son las del grupo B. Ricos en minerales, destaca el hierro, que casi triplica el que tiene la carne, el calcio,el potasio, el magnesio, el fósforo y el zinc.

Es un alimento ideal para vegetarianos.
Información nutricional del garbanzo (por 100 gr. crudos)

244 Calorías.
19 gr. de Proteínas.
50 gr. de Hidratos de Carbono.
11 gr. de Fibra.
160 mg. de Calcio.
1.000 mg. de Potasio.
2 gr. de grasas saludables.
6 mg. de Hierro.
3 mg. de Zinc.
Vitaminas (B1, B2, B6, C) y Magnesio.

Viola x wittrockiana

Con la llegada del otoño, una de las primeras plantas de temporada que comienzan a verse en los jardines es la Viola x wittrockiana. Conocidas popularmente como pensamientos, se encuentran entre las preferidas para crear estupendas manchas de color en los jardines, decorar jardineras e incluso disfrutarlas como pequeñas plantas de flor de forma unitaria.

La planta híbrida Viola x wittrockiana fue obtenida de la especie silvestre Viola tricolor. Durante los siglos XIX y XX, jardineros aficionados de toda Europa del norte cruzaron una y otra vez la Viola tricolor (pensamiento silvestre) con otras especies nativas de violetas para producir un patrón de flores más atractivas. Como resultado de estos cruces… y los realizados mediante hibridaciones durante finales del siglo pasado por las empresas obtentoras de semillas, han permitido la existencia actual de miles de variedades.

Viola x wittrockiana

¿Cómo es la Viola x wittrockiana?

La Viola x wittrockiana pertenece a la familia Violaceae, la misma que las violetas. De origen hortícola, es una planta híbrida cultivada por sus vistosas flores.

Estamos ante una pequeña planta de flor que no suele alcanzar mucho más de 25 centímetros de altura y que según el clima y cultivo se puede comportar tanto bianual como anual e incluso perenne si el clima le es muy favorable.

Es una planta típica de días frescos, su floración en el hemisferio norte comienza durante los primeros meses de otoño y continúa hasta bien entrada la primavera. Con la llegada del calor veraniego, su aspecto va decayendo, momento que invita a su arranque para sustituirlas por otras plantas de temporada de flor más propias de esta época del año. Si no las arrancamos e incluso las podamos, éstas volverán a brotar con fuerza nada más entre la época con temperaturas más frescas.

Esta planta herbácea está provista de tallos erguidos de porte ascendente con numerosas ramificaciones angulosas y huecas.

Sus hojas son planas de color verde oscuro, crecen de forma alterna y su aspecto es oblongas, festoneadas y algo carnosas con estípulas pinnatífidas (órganos foliáceos o laminares que poseen foliolos más o menos numerosos).

Flores de Viola x wittrockiana blanca

Sus flores, de gran valor ornamental, son muy numerosas. Salen aisladas y llaman la atención por ser bastante grandes en relación a la misma planta. Son axilares, grandes y solitarias. Son pentapétalas y son ligeramente aterciopeladas, desiguales y mucho más largas que el cáliz. En cuanto a su tamaño, varía con la variedad, estando entre los 5 y 10 centímetros de diámetro en la mayoría de las variedades.

Los colores de sus flores son muy variados, llegando a crear verdaderas competiciones entre los obtentores de variedades. Así las hay de colores puros como el dorado, el blanco, amarillo, rojo, violeta, azules… y en todos sus tonos, desde los más suaves a muy intensos. El enriquecimiento cromático también se nutre de los jaspeados, casi en tan diversas tonalidades y gamas como podemos imaginar.

Variedades de Viola x wittrockiana

Las variedades de Viola x wittrockiana componen un amplísimo catálogo basado en características de desarrollo de la planta, respuesta agronómica, en el jardín y sobre todo en las características de sus flores (tamaño, color, durabilidad, etc.).

En relación a estas variedades aparecen nuevas y desaparecen antiguas según las necesidades del mercado. En este sentido, las empresas obtentoras de nuevas variedades están inmersas en una constante innovación para copar la mayor parte del mercado posible.

Más que variedades… que también, las empresas genetistas ofrecen series con nombre-marca y bajo registro que agrupan un determinado número de variedades, que aun distintas en el color de sus flores, mantienen un patrón común en su respuesta en cultivo y jardín.

El motivo es homogeneizar los resultados en toda la cadena: el productor gestiona mejor su cultivo y los pensamientos una vez en el jardín terminan de desarrollarse de forma más armoniosa.

Un ejemplo de ello son las series de Delta®, FPSelectTM o WonderfallTM de Syngenta; Ispire® de Benari o Pansy (Crown, Dynamite, Grandio, Majestic Giants II, Supreme, Ultima,…) de Sakata. Dentro de cada una de estas series podemos encontrar numerosas variantes de colores si bien todas ellas tienen un marcado patrón compartido.

Cultivo de Viola x wittrockianaVariedades de Viola x wittrockiana de Benary

Cultivo de laViola x wittrockiana

Para el cultivo de la Viola x wittrockiana, los aficionados a la bricojardinería suelen comprar sobres de semillas. Saber o tener información técnica profesional al respecto es de gran ayuda, ya que nos proporcionan datos y factores a tener en cuenta para realizar un cultivo de Viola x wittrockiana con éxito.

A continuación daremos algunos datos técnicos de interés referente al cultivo del pensamiento, si bien estos deben de tomarse siempre como orientación ya que según las variedades cultivadas, sustrato utilizado, clima, etc. pueden variar notablemente los resultados.

Al tratarse de una planta ornamental de temporada y dentro del grupo de plantas de otoño, realizaremos el semillero en un lugar resguardado y si es preciso con calefacción. El período de siembra puede ir desde principios de otoño a mediados de invierno. Fechas de siembra posteriores nos darían plantas para poner en el jardín con temperaturas ambiente ya demasiado altas.

Las temperaturas de germinación, a nivel profesional son muy tenidas en cuenta ya que se realizan bajo control climático en invernadero. Para ello establecen diferentes etapas o períodos de germinación, asociando a ellos rangos de temperatura concretos. Por ejemplo:

Período 1.- Que comprende desde el momento de la siembra, momento en que comienza la radícula a romper la piel de la semilla entrando en contacto las raíces con el medio, hasta que los cotiledones están completamente desarrollados.

Período 2.- Desde que los cotiledones están plenamente desarrollados hasta que una o dos hojas verdaderas se encuentra plenamente desarrolladas.

En estos dos períodos que suelen comprender entre 14 y 21 días, las temperaturas deben oscilar entre los 15 y 18°C. Las temperaturas superiores a 18°C inhibirán la germinación.

Período 3.- Se inicia desde que una o dos primeras hojas verdaderas están plenamente desarrolladas hasta que la plántula se encuentra a un 80% de su tamaño para ser repicada.

Período 4.- Las plantas jóvenes están listas para ser repicadas y comienza el proceso de ser endurecidas al exterior. Esta última etapa tiene una duración de aproximadamente unos 7 días.

En estos otros dos períodos que suelen comprender también entre 14 y 21 días, las temperaturas deben oscilar entre los 12 y 16°C.

Viola x wittrockiana

El semillero lo realizan mediante siembra directa sobre bandejas de alveolos. A nivel aficionado, se puede realizar mediante una siembra a voleo sobre una bandeja con un sustrato para semilleros, a base de turba, ligeramente fertilizado y con un pH ligeramente ácido, sobre 5,5 ó 6. El sustrato debe de estar humedecido y tras la siembra, se puede recubrir la semilla ligeramente o bien con el mismo tipo de sustrato o con vermiculita.

Durante todo el proceso de siembra y germinación, es vital que el sustrato se mantenga ligeramente húmedo, pero no encharcado. También debemos evitar la luz solar directa sobre la superficie sembrada.

Tras realizar el semillero y tener las plántulas ya germinadas (coloquialmente llamada planta joven), procederemos a su plantación en unas macetas de unos 10 centímetros de diámetro aproximadamente.

El sustrato indicado en este caso es un sustrato universal o sustrato para plantas de exterior, con un pH de entre 5,8 y 6. La Ec (conductibilidad eléctrica del sustrato) deseada debe de situarse entre 1 y 1,5.

Las temperaturas ideales de cultivo en esta fase son entre 2 a 5ºC durante la noche y alrededor de 20ºC durante el día. Por debajo de ellas se ralentizará su desarrollo y por encima se acelerará, en ambos casos, su crecimiento no será el idóneo.

Una vez crezcan y adquieran un tamaño razonable, similar al que se puede encontrar en el comercio, las podremos plantar directamente en el jardín… tal y como haríamos si las hubiésemos comprado en un vivero, centro de jardinería, etc.

En estas condiciones, el tiempo de cultivo del pensamiento desde su repicado (plantación a la maceta) y estar listas para su plantación directamente en el jardín es de 9 a 14 semanas.

Cuidados de la Viola x wittrockiana en el jardín

Los cuidados de la Viola x wittrockiana en el jardín son relativamente escasos ya que estamos ante una planta muy rústica. Ojo, hablamos en el jardín pero también nos referimos en el caso de que se planten en jardineras en balcones, terrazas, etc.

A la hora de su plantación elegiremos ubicaciones a pleno sol ya que en esta época del año, cuando se planta el pensamiento, el tiempo no es muy caluroso.

Si lo hacemos en jardineras o maceteros, el sustrato elegido puede ser un sustrato de plantación o sustrato para plantas de exterior. En el caso de plantación directa en el terreno, si este es muy arenoso o está muy apelmazado, podemos mejorarlo incorporando un buen compost o enmienda orgánica en una proporción del 15 al 30% según las condiciones del terreno original. También podemos incorporar un abonado de fondo durante la preparación del terreno.

Tras la plantación, en el que mantendremos el mismo nivel de plantación que posee en la maceta, realizaremos un riego copioso y seguido de posteriores riegos moderados, siendo frecuentes durante la primera semana tras su plantación y distanciados durante el resto de cultivo para favorecer el desarrollo radicular.

Si no hemos aportado ningún abonado de fondo en el terreno, los abonados pueden realizarse a partir de las 3 ó 4 semanas de su trasplante, con un abono del tipo 18-12-24 más microelementos en fertirrigación (abono mezclado en el agua de riego), a una dosis de un gramo por litro y con una frecuencia de una o dos veces por semana según la velocidad de desarrollo del momento. Si, sí se ha realizado, podemos comenzar con los abonados un par de semanas más tarde.

Viola x wittrockiana

Debemos saber que el pensamiento requiere niveles bajos de fertilización. Sus raíces son sensibles a altos niveles de sal en el sustrato.

Las plagas más comunes que se pueden presentar son el Pulgón y las Orugas. Estas las controlaremos fácilmente con insecticidas, si pueden ser sistémicos mucho mejor.

En cuanto a las enfermedades no son muy frecuentes, pero en el caso de presentarse alguna, la Alternaria, la Tielaviopsis y la Cercospora pueden ser los más propensos a manifestarse.

En el contexto de sus cuidados, la temperatura también es importante. En este caso, al estar al aire libre, todo se concentra en su época de cultivo: los meses menos calurosos del año. Temperaturas nocturnas al aire libre sobre 15°C son muy interesantes para su crecimiento compacto. Temperaturas muy altas serán causa de un crecimiento excesivo y tierno. La Viola x wittrockiana soporta heladas no muy intensas.

Usos de la Viola x wittrockiana

La Viola x wittrockiana tiene múltiples usos en la jardinería tanto pública como privada. Por la belleza de sus flores puede disfrutarse incluso como pequeña planta de flor individualmente.

Pero su uso más habitual es verlas en jardineras y plantadas creando hermosos macizos o parterres en el jardín, rotondas. Cuando estas plantaciones se realizan sobre masas cespitosas… los resultados son mucho más espectaculares. Otro de los usos de los pensamientos en el jardín es utilizarlos como plantas cubre suelos plantados debajo de arbustos y árboles poco frondosos, consiguiendo con su cobertura natural que no prosperen las malas hierbas.

Su abundante floración permite crear grandes manchas de color, que o bien en un sólo tono o combinados entre sí, el diseño cromático del jardín puede ser espectacular.

Una vez terminado su ciclo ornamental, los pensamientos suelen ser sustituidos por otras plantas de temporada como son las petunias, begonias, tagetes, etc.

Flores de Viola x wittrockiana

Como hemos mencionado anteriormente, la cantidad de flores de pensamientos es enorme.

A continuación mostramos un simple ejemplo de flores de Viola x wittrockiana en la que podemos ver que aunque existen grandes similitudes entre ellas… cuando nos fijamos en sus detalles observamos que existen sutiles diferencias, diferencias que los cultivadores tienen en cuenta a la hora de la elección de la variedad a cultivar.

Flores de Viola x wittrockianaVariedades de Viola x wittrockiana de Sakata

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies